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Abretelibro   

El primer estreno teatral de Azaña: "La carroza del Santísimo"


   El miércoles 17 de junio de 1931, a las 10,45 de la noche, la compañía de comedias de Irene López Heredia y Mariano Asquerino estrenó en el madrileño teatro Muñoz Seca La carroza del Santísimo, sainete de Prosper Merimée traducido por Manuel Azaña. Este acontecimiento de carácter literario tuvo una repercusión social y política, por ser el traductor ministro de la Guerra en el Gobierno provisional de la recién estrenada República. Sin embargo, no es tenido en cuenta por los tratadistas de Azaña, lo que animó a Arturo del Villar a estudiar la obra y las reseñas del estreno, en el ensayo El primer estreno teatral de Azaña: "La carroza del Santísimo", que edita el Colectivo Republicano Tercer Milenio (Madrid, 2004, 64 páginas).
   Comienza por referirse al españolismo de Merimée, demostrado no sólo en su archiconocida novela Carmen, sino en otros escritos, como la colección de obras cortas teatrales recopiladas bajo el nombre supuesto de una escritora granadina, Théatre de Clara Gazul, comédienne espagnole. En la segunda edición de esa obra, hecha en París en 1830, incluyó Le Carrose du Saint-Sacrement, pieza calificada por su autor de sainete, que provocó un gran escándalo cuando pudo ser estrenada en París en 1850, al considerarla una burla a la religión catolicorromana.
   Manuel Azaña la tradujo por gusto a comienzos de los años veinte, pero no consiguió convencer a ninguna compañía para que se atreviese a  representarla, hasta que la proclamación de la República liberó de miedos a los actores. El sainete presenta a un virrey español en la Lima del siglo XVIII, enamorado de una actriz, apodada La Perricholi, que le hace cometer toda clase arbitrariedades, hasta regalarle una espléndida carroza recién llegada de España. Tras lucirse en ella, la actriz regala la carroza a la catedral, con objeto de que se utilice para trasladar al Santísimo, lo que motiva los elogios del obispo hasta santificar a la desvergonzada Perricholi.
   El mismo día del estreno en Madrid aparecieron en la Gaceta unos decretos del Ministerio de la Guerra, entre ellos el que suprimía los cargos de los capitanes generales de región. En el preámbulo de ese decreto se decía que eran como los virreyes coloniales. Este dato proporcionaba actualidad al sainete.
   Además, ese mismo día los periódicos publicaban una nota del Gobierno provisional, en la que se explicaban las razones que motivaban la expulsión del cardenal Pedro Segura, arzobispo de Toledo y primado de España. Puesto que el sainete estaba considerado anticlerical, la coincidencia le daba más actualidad todavía.
   Arturo del Villar recopila y comenta las críticas publicadas en los periódicos madrileños sobre el estreno. Los divide en dos capítulos, según la tendencia política de las empresas editoras. Los periódicos de izquierdas hicieron comentarios favorables, pero con gran mesura, refiriéndose a los continuados aplausos del público; los de derechas clamaron al cielo contra la obra, calificándola de volteriana y amenazando a los espectadores con castigos eternos. Es asombroso comprobar cómo las que debieran ser críticas teatrales se convirtieron en juicios morales al margen de los valores literarios. Las críticas representan la división de las dos españas, que iba a dar lugar a peores enfrentamientos durante la etapa republicana, hasta culminar en la guerra.

   El precio de cada ejemplar es de seis euros. Pueden solicitarse al autor, en el apartado de Correos 53.301 – 28080 Madrid, o al Colectivo Republicano Tercer Milenio, en el correo electrónico info@crepublicano3m.com.