Autores | Foro | Librería | Fotos | eMarketing | Portal de compras

Sitio optimizado para Firefox (recomendado) e IE 7.0.
Abretelibro   

Virginia León/Diario de Cádiz | Foto: Fito Carreto

Luis Molla
cádiz. Bajo el género de la literatura de espías y con el fin de escribir una novela entretenida ha forjado Luis Mollá su segunda novela, Soldado de nieve, que ayer fue presentado en la bodega el Tiro de Osborne de El Puerto, a las 20.00 horas, junto a las obras La Tierra del Sur, de Alberto Pertejo, y Fronteras de Agua, de Luis Crespo.

Atraído desde joven por este tipo de literatura, Mollá explicó a este medio poco antes de la celebración de este acto organizado por el grupo Osborne y el grupo editorial De Librum Tremens, que con ella ha logrado aunar dos de sus deseos como escritor. "Siempre tuve ganas de escribir una novela de espías, donde los españoles fuéramos los listos y los buenos. También quería hacer un libro protagonizado por una mujer".

El argumento se basa en los ataques contra los intereses occidentales por parte de un líder extremista, a raíz de lo que la ONU envía una fuerza militar para intentar sofocar la situación. Todo ello escrito con una única pretensión. "He escrito lo que me hubiera gustado leer para entrenerme".

Soldado de nieve responde así al nick que encubre la identidad de una mujer, Nekane, que es una antigua agente de los servicios de información españoles. "Es ella quien descubre la verdadera realidad de lo que busca el extremista y monta una partida de ajedrez para darle la vuelta a todo lo que busca esta persona que atenta contra el mundo occidental", señala Mollá.

Como oficial de la armada, este escritor natural de Tarifa y afincado en El Puerto, incluye en su libro parte de las experiencias que ha vivido en su dilatada trayectoria profesional, parte de ella relacionada con el ámbito de la OTAN y con asuntos terroristas. "Escribir es al fin y al cabo un acto impúdico porque uno se desnuda poco a poco introduciendo lugares en los que ha estado".

En este sentido distingue en Soldado de nieve dos partes bien distintas. "La primera es la puesta en acción de la trama, en la que se describe las estructuras de la OTAN, las del Consejo de Seguridad de la ONU y la forma en que reaccionan a este tipo de ataques terroristas", a la que hay que sumar una segunda parte bien distinta. "Se trata de un juego de espías en el que se descubre los intereses de este hombre. A partir de aquí la protagonista va poniéndole una serie de trampas en las que él va cayendo, anticipándose a sus jugadas hasta llegar donde ella quiere". En definitiva, una "partida de ajedrez jugada sobre un mapa muy amplio que tiene lugar en Asia, África y Europa", añade Luis Mollá.

En el entramado de la obra Mollá reconoce que pese a su marcado carácter de ficción, se entrelazan con algunos aspectos sacados de la realidad de este tipo de situaciones. "El libro consta de 25 capítulos y en algunos de ellos se describen situaciones militares o acciones subterráneas del CNI, en las que hay situaciones reales mezcladas con otras imaginadas", asevera.

Por otra parte, la fuente de inspiración que le llevó a escribir esta obra la encontró en un viaje que emprendió en tren hacia un pequeño pueblo de Alemania, donde pudo "observar a una joven preocupada, nerviosa, que al salir del tren comenzó a hablar con una estatua que había en la plaza, como si necesitara comunicarse con alguien. Ella me hizo pensar en la protagonista de mi libro", comenta.

En su corta carrera como escritor, Luis Mollá puede presumir de haber ganado un premio con su primera novela, el Premio Nostromo, gracias al que reconoce haber podido continuar en esta aventura de la escritura.