acabado
muy buena novela. Tras un comienzo un tanto extraño e irregular el libro se afianza en una introducción que te sitúa en el centro mismo de una locura colectiva, en la que no alcanzas a adivinar aún el devenir de la historia, ni tan siquiera remotamente. Pero, sin duda, es a partir de la parte final del capítulo 22 donde toda esa vorágine toma forma y el libro despunta, a la par que asombra. Para entonces Cleave ya nos ha presentado unos personajes que, no por psicóticos, son menos humanos. Y he aquí su grandeza y lo que mayor pasmo provoca en la novela, por encima de las diversas técnicas a que recurren unos y otros para cometer el mal. Todos estos salvajes son personas normales: con preocupaciones, miedos e incluso sentimientos afectivos hacia ciertos congéneres, acercándolos a la humanidad que un ser corriente puede poseer. Esta idea es la que, en mi opinión, prevalece en el transcurso del relato. E, innegablemente, la que atormenta al lector. Los asesinos en serie dejan de ser esos simples monstruos que todos recreamos en nuestra mente para dotarlos de matices que los acercan sin remisión a cada uno de nosotros, con la consiguiente estupefacción de uno mismo cuando observa que quizá no escape por tanto a un caso claro de psicopatía.
cuatro estrellitas para una gran novela que, en su original propuesta gana enteros, desvinculándose de otros libros del mismo corte que apelan a la tipicidad del thriller, al mismo tiempo que ahonda en el perfil psicológico del serial killer alejándolo de lo que todos tenemos en mente. Un libro a tener en cuenta y disfrutar. Una muy buena opción.