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Si, es una obra realmente impresionante, la más compleja y la más pesimista de Kakfa, más aún que el Proceso. En mi modesta opinión su finalidad no radica en atacar la burocracia, como sí lo hacía en el Proceso, sino en demostrar la imposibilidad de que el hombre, en este caso el agrimensor "K", pueda alcanzar a Dios. Citando a Isabel Cabrera, en Kafka, "Dios ya no aparece, hace años que ha muerto, pero conservamos su cadáver, se ha podrido un poco pero hacemos lo que podemos para mantenerlo, incluso, a veces lo maquillamos. Conservamos la estructura de un poder misterioso y amenazante que vigila actos y conciencias, que puede irrumpir en lo más íntimo del ser humano. O, dicho de otra manera, para ocultar la muerte de Dios, los seres humanos han construido instituciones, sistemas legales y reglas sociales acerca de cómo hay que trabajar, vivir y pensar; estas redes dan sentido a la vida de los individuos que se sienten así, cobijados por la Ley o la autoridad, o tal vez la toleran porque prefieren la seguridad a la libertad, por eso ni la Ley ni la Autoridad tienen que ser verdaderas o legítimas, basta con que se consideren necesarias." Tengo que volver a leer la novela...
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