Muy bonita Icar
Ariadna, tú fuiste su salvadora
¡Qué hubiera sido de
Teseo sin ti,
perdido en el laberinto, pobre infeliz!
En Naxos, en la playa, de pronto despiertas sola.
"¿Dónde está mi amado?"
Y tu voz se alza y se funde con la brisa
Y sólo te contestan las olas que la orilla frisan
Y tu mirada vuela por las rocas, las arenas, los acantilados.
"Ahí te dejó sin más, dormida.
A ti su prometida."
Le dice su alma,
y ella llora lágrimas rojas y calla.
Afrofita, sabia en amor,
te ve echada , vencida.
La Diosa se compadece de tu dolor
"A un Dios terminarás unida"
Dionisos, portador de la alegría
Te halla y en tí a sí mismo se encuentra:
se enamora de ti y te da su vida
Presto te obsequia una corona de siete estrellas.
¡Oh alegre y triste boda!
Para Dionisos exultante,
para ti, Ariadna, aun rota.
¿Saldrá el Amor triunfante?
Ariadna no olvida a Teseo
Se consume en un estéril silencio
Dionisos no despierta su deseo
La muerte no tarda en llevársela sin remedio.
¡Oh Dios de la vida y el placer!
Sin Ariadna a su lado, se siente desfallecer
De su hermosa esposa
sólo le queda la corona
La lanza con ímpetu al cielo
Con el corazón deshecho
Y la diadema en su celeste ascensión
se convierte en estelar constelación
Es tan grande su amor,
que Zeus se apiada
de su hijo y su dolor
y ¡oh milagro!, resucita a Ariadna,
le da de beber ambrosía
e infinita hace su vida.
Ariadna vuelve inmortal,
desde el inframundo:
Con un sí rotundo
Abraza a Dionisos, hecha diosa
"¡Quiero vivir, quiero sentir!"
Exclama impetuosa
"Te haré la más feliz"
Y en la pasión amorosa
ambos se funden,
enlazados por siempre.
_________________
La amabilidad sólo puede esperarse de los fuertes, son los débiles los que son crueles (Leo Rosten)
Lee mi novela
El colisionador de hadronesBlog:
Oceanica