No me quieras tanto (Relato)

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JesseGray
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No me quieras tanto (Relato)

Mensaje por JesseGray » 16 May 2012 16:47

Raúl salió de la casa para evitar que la discusión se calentase más. Fue al estanco de la esquina donde compró un paquete de Lucky Strike y un mechero rojo, elegido por la dependienta —por un momento tuvo la sensación de que estaba flirteando con él, una pena que llegase en tan mal momento—. Caminó hasta el parque con pasos tranquilos y cortos, como si supiese donde quería ir desde antes de poner un pie en la calle, hasta encontrar un banco apartado. Allí abrió el paquete de cigarrillos y encendió el primero de muchos, el que acabaría con tres años y medio sin fumar, los mismos que llevaba con ella.

“Dejar de fumar fue tan sencillo a tu lado” recordaba con las primeras caladas. El humo entraba y salía de sus pulmones llenando su cabeza con un ligero mareo que se sentía agradable. Los recuerdos parecían inundar sus pensamientos, rememorando aquella primera cita en el instante en que se puso un cigarro en la boca.

—¿Fumas? —dijo ella con una expresión a mitad de camino entre la repulsión y la decepción.
—Bueno, en realidad estoy intentando dejarlo —titubeó él, en un intento de agradarla.

Al principio dejó de fumar cuando estaba con ella. Cuando quiso darse cuenta se veían todos los días y se había olvidado del tabaco por completo.

Su cabeza saltaba de un recuerdo a otro sin un orden aparente, mientras sostenía el mechero rojo entre sus manos y lo encendía aleatoriamente, sin apenas prestarle atención.

—Este fin de semana he reservado una habitación de hotel para nosotros, así podremos dedicarnos un momento —disimuló la encerrona para pedirle irse a vivir con él con semejante regalo.

Ella no dudó un instante cuando se lo pidió mientras se daban un baño lleno de espuma y burbujas. Le daba tranquilidad y seguridad estar con él, aunque había muchas cosas que esperaba cambiar con el tiempo.

Cansado de recordar y sin encontrar un momento en el que viese que hubiese hecho algo mal, Raúl decidió volver a casa después de haber visto un número indeterminado de parejas paseando de la mano. Una niña que jugaba cerca del banco, rubia y con unos ojos azules embaucadores, le dijo adiós desde el carrito cuando se iba. Él sonrió haciendo un esfuerzo, la pequeña no tenía culpa de nada. El gesto que parecía insignificante le dio el valor necesario para no dejarse machacar. No creía haber sido el malo en todo este tiempo, al contrario. Por eso no entendía que recelase hacia su amor. Entendió que seguramente fuese ella la que dudase, no quería hacerle perder el tiempo, retenerla, evitar que conociese a alguien que la hiciese feliz si él no podía conseguirlo.

Entró al piso que habían compartido los dos últimos años sintiendo que los techos estaban más bajos que de costumbre. Al fondo, en la habitación, escuchó jaleo. Se acercó hasta apoyarse en el marco de la puerta mientras la observaba meter la ropa en una maleta.

—Es la tercera vez que haces el numerito de recoger tus cosas. Espero que estés dispuesta a marcharte porque mi paciencia se terminó, no pienso hacer nada para retenerte.
—Eso es porque no me quieres, ¿lo ves? Estaba segura de ello.
—¿Este chantaje emocional significa que tú sí? Yo no sería capaz de hacerte algo así —sus ojos se empañaron de decisión y nostalgia, un nudo se le atravesó en la garganta terminando la frase abruptamente.
—¿Ahora te vas a hacer la victima?
—No, no quiero robarte el papel protagonista. Sólo espero que nunca te des cuenta del error que estás cometiendo hoy o te arrepentirás por mucho tiempo —le dio la espalda para encontrar fuerzas y terminar la frase—. Me voy un par de días para que puedas terminar de recoger tus cosas tranquilamente. Cuando vuelva espero que ya no estés aquí.
—Espera, yo no quería terminar lo nuestro —la confusión se apoderó de ella sin darle tiempo a entender qué estaba pasando.
—Claro, entonces las maletas las hacías porque te ibas de vacaciones.
—No, yo solo pretendía…
—Machacarme una vez más. ¿Y tú te atreves a cuestionar si te quiero?
—Lo siento.
—Yo sólo siento que sea tarde para disculpas.

Salió del piso y bajó los tres pisos de escaleras hasta aterrizar en la calle. Miró a un lado y a otro aturdido por el ruido del tráfico y echó a correr hasta llegar a una calle más tranquila. Las lágrimas se arrastraron por su cara quemándole los mofletes y acabó vomitando entre dos coches. Un señor mayor que pasaba cerca recriminó la actitud de la juventud en voz alta pensando que estaba borracho a las ocho de la tarde.

—Se acabó —dijo en voz alta —. Por fin se terminó.

Se recompuso como pudo, limpiándose la cara con un pañuelo de papel, y se prometió a sí mismo que no volvería a dejarse machacar por nadie de esa forma. A partir de aquel día Raúl decidió que tenía que quererse más a sí mismo, para así encontrar a alguien que le ame de verdad, como él mismo era capaz de amar.
Mi primera novela ya está publicada en Amazon:
"Un ángel disfrazado de fantasma"

Déjate seducir por el encanto de oriente en esta aventura cargada de erotismo.

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Nínive
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Re: No me quieras tanto (Relato)

Mensaje por Nínive » 16 May 2012 18:00

Me ha gustado. Creo que describes a la perfección cómo son los protagonistas de la historia, cómo han vivido ese lapso de tiempo juntos.
Lo único que me ha chocado es esta frase: " Las lágrimas se arrastraron por su cara quemándole los mofletes y acabó vomitando entre dos coches". Yo hubiera puesto mejillas, queda más poético. Y hay que repasar la repetición de palabras, como "machacar".
Ambos son detalles sin importancia.
¡Enhorabuena! :60:
Mi página: Curvas de tinta y tatuajes del alma

Y el aullido del lobo negro se coló bajo la piel nevada de la loba...

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Re: No me quieras tanto (Relato)

Mensaje por Berlín » 16 May 2012 18:14

Estoy de acuerdo con lo que te resalta Nínive, pero por lo demás lo encuentro más que correcto e interesante.

Curiosamente estoy leyendo una novela de Lionel Shriver El mundo después del cumpleaños que va de
una ruptura entre una pareja que llevaban muchos años juntos, también a ella le toca ir a recoger sus cosas al apartamento que compartieron los dos.
Que tema tan doloroso zanjar un asunto en el que se ha implicado el corazón y el tiempo.

me ha gustado, escribes y transmites muy bien.
"Que escribir y respirar no sean dos ritmos diferentes"

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JesseGray
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Re: No me quieras tanto (Relato)

Mensaje por JesseGray » 16 May 2012 19:55

Gracias por los comentarios. Sería mejor cambiar mofletes por mejillas, seguramente. Reconozco que este relato forma parte de un ejercicio de un curso de escritura que hice y no lo he revisado desde entonces.

Pero todo comentario es siempre bienvenido.
Mi primera novela ya está publicada en Amazon:
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lucia
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Re: No me quieras tanto (Relato)

Mensaje por lucia » 17 May 2012 20:29

Otra mas de acuerdo. Los mofletes son para los bebés :mrgreen:
Y hace falta valor para empezar a recomponerse y acabar con una historia. Y reflejarlo de forma que no quede manido, visto o soso es algo difícil que has conseguido bastante bien.

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