Asesinato en la oscuridad - Margaret Atwood

Foro para comentar acerca de los últimos cuentos que hayas leído o hablar de leyendas y mitos.

Moderadores: Giada, Sue_Storm

Responder
Avatar de Usuario
1452
Vivo aquí
Mensajes: 12087
Registrado: 22 Sep 2007 12:36
Ubicación: Entre tus brazos...

Asesinato en la oscuridad - Margaret Atwood

Mensaje por 1452 » 01 Abr 2008 15:07

Imagen

Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2008
ISBN: 978-84-89613-79-9
Medidas: 17x24
Páginas: 168
Fecha de publicación: 1999

La literatura es un juego, nos dice Margaret Atwood, un asesinato en la oscuridad, sólo que no estamos seguros de quién es el detective, quién el asesino, quién la víctima. No es fácil distinguir entre verdad y mentira, realidad y ficción, si una autora ha de mentir siempre. ¿O no?

En estos breves divertimentos literarios, Atwood ironiza sobre las estructuras poéticas y míticas de nuestro tiempo y disecciona el comportamiento humano, privado o público, con un humor implacable.

Pueblan la página personajes de Shakespeare, populares, de novelas rosa, de acción, de misterio; tramas antiguas, contextos nuevos, temas candentes. Pero bajo su inocua apariencia de comedia, bajo la página, se esconde la inquietante relación de este juego con nuestra realidad cotidiana.
KRK Ediciones
Última edición por 1452 el 02 Abr 2013 19:10, editado 1 vez en total.
Imagen

Avatar de Usuario
1452
Vivo aquí
Mensajes: 12087
Registrado: 22 Sep 2007 12:36
Ubicación: Entre tus brazos...

Mensaje por 1452 » 03 Abr 2008 11:55

Hay que reconocerle a la señora Atwood, que sabe ser caústica.
He leído diecinueve de los treinta y cuatro relatos del libro; los hay sencillamente desternillantes, aunque muchas personas pueden sentirse ofendidas con alguno de ellos, sobre todo si no saben ver el significado real más allá de la ironía. Y los hay, sencillamente demoledores.

Voy a poner uno que me pareció de los más divertidos :lol:

Caza de cepas

1.
Las cepas muertas constituyen los disfraces preferidos de los animales salvajes. ¿Cuántas veces ha pasado usted a toda máquina en la fuera borda, o remando en la piragua, y ha visto una cepa muerta asomando en el agua y se ha dicho, Parece un animal?
Sólo la cabeza, claro. Nadando.
Y luego, al acercarse, resulta que era una cepa muerta. ¡No se deje engañar! Por lo general estos objetos son animales.
Tiene que hacer lo siguiente:
Dispárele al animal, más o menos entre los ojos, o donde crea que deben de estar los ojos. Esto le matará pero no le forzará a quitarse el disfraz.
La tarea siguiente es sacar al animal del agua. Puede resultar difícil, ya que el animal seguirá agarrándose tenazmente con las partes que parecen raíces. Quizás haga falta una sierra mecánica, mucha cuerda y un motor potente en la lancha. Cuando por fin haya logrado cortar y soltar al animal del fondo, remólquelo a tierra, donde habrá aparcado el coche.
No se verá rastro de sangre.
Deje que el animal se seque un poco. Estará haciendo una buena imitación de estar impregnado de agua y pesará mucho. Álcelo sobre el morro del coche o la baca de la furgoneta y átelo con cuidado. Conduzca hasta la ciudad. Otros cazadores con alces, osos, ciervos o incluso puercoespines atados a los vehículos, menearán la cabeza y se reirán de usted, pero recuerde: usted reirá el último.
Cuando tenga el animal en casa, despiécelo en el patio de atrás. Use la sierra mecánica otra vez, y un diagrama de una vaca. El animal aún parecerá madera. Pero que no le engañe.
Envuelva los filetes, costillas y chuletas en papel para congelar y métalos en el frigorífico. Si su mujer cuestiona lo que está haciendo y hace comentarios sarcásticos sobre su cordura, dígale que se meta en sus asuntos. O bien cite de la Biblia: Toda carne es hierba.
Cuando tenga apetencia por una buena comida de carne animal, saque un filete del congelador y caliente la barbacoa o el hornillo de gas o la sartén o el grill. ¡Éste es el momento en el que el animal se verá forzado a revelar su naturaleza! Sazone el filete —a nosotros nos gusta con un poco de salsa picante— y échelo al fuego.
Si sigue siendo madera, ha cometido un error. ¡Mala suerte! Ha escogido la única cepa muerta entre mil que no es en realidad un animal.
Inténtelo otro día.

2.
El disfraz preferido de los peces es el de canto ovalado en el fondo de los ríos.
Imagen
Terminado.
Lo cierto es que tiene cuentos muy crudos y algunos hasta causa dolor leerlos. Me han impactado muchos, pero, de ellos, voy a poner el que quizás más me impresionó.

Embolado

Aquí viene el futuro, rodando hacia nosotros como un meteorito, un satélite, una gigantesca bola de nieve fabricada en hierro, un camión de dos toneladas en el carril de sentido contrario, bajando la cuesta sin frenos a toda velocidad, y ¿quién tiene la culpa? No hay tiempo para discutirlo. Parpadea, y está aquí.
¡Qué redondo, qué firme, qué perfectamente embalado este futuro! ¡Qué producto de la mano del hombre! ¡Qué maravillas contiene, sobre todo para quien se lo puede permitir! Son los elegidos, y por sus frutos los conoceréis. Sus frutos son las fresas, y las ciruelas enanas y las uvas, cosas que se pueden cultivar junto a las verduras hidropónicas y las plantas ornamentales que absorben toxinas, en un espacio relativamente reducido. El espacio está muy solicitado; el espacio habitable, se entiende. Todo espacio no habitable se considera muerto.
El espacio habitable se encuentra bajo la majestuosa cúpula de recreo, la cúpula de trabajo y ocio, la transparente cúpula-burbuja que no deja pasar los mortales rayos cósmicos y la lluvia de ácido sulfúrico y el aire que ya no es. No es aire, quiero decir. Puedes mirar al exterior, naturalmente: observar cómo el sol, rojo a todas las horas del día, se eleva sobre la roca pelada y las arenas fluctuantes, recorre la roca pelada y las arenas fluctuantes, se pone sobre la roca pelada y las arenas fluctuantes. Los efectos de luz son algo especial.
Pero respirar queda descartado. Eso lo tienes que hacer aquí dentro, y cuanto más rico, mejor lo haces. Un dúplex cuesta un ojo; en tercera clase, como sardinas, y créeme que apesta. Bueno, según dicen, hay una cantidad fija para repartir, y el mundo no iría bien si todos tuviéramos lo mismo. No habría aliciente para hacer el trabajo preciso, los sacrificios precisos, subir peldaño a peldaño, a donde, según se cree, aún crecen las fresas de color rosa pálido y las zanahorias de color amarillo pálido.
¿Qué más se come? Bueno, ya no hay hamburguesas. Las vacas ocupaban mucho espacio. Gallinas y conejos aún se crían, acá y allá; se reproducen rápidamente, y son pequeños. Ratas, naturalmente, en los niveles bajos, si logras cazarlas. Piensa en la tierra como un barco del siglo dieciocho, con polizones pero sin puerto de destino.
Ni que decir tiene que no hay peces. No queda ni uno en toda esa agua sucia que chapotea en los océanos y por las ruinas de lo que un día fue Nueva York. Si estás forrado puedes ir a hacer submarinismo en la zona, de vacaciones. Viaje en burbuja. Sumérjase en el encanto de una era pasada. Pero todo tiene su lado bueno. Ya no hay delincuencia juvenil. Considéralo un incentivo.
Volviendo al tema de la comida, que siempre suscitará interés. ¿Qué ponemos para cenar? ¿Brotes de soja de cabo a rabo? Aparte de las guarniciones descoloridas y los entrantes de corazón de gallina, ¿cuál es la fuente principal de proteína?
Piensa en la tierra como un bote salvavidas del siglo diecinueve, con náufragos pero sin rescatadores. Después de un rato, se te acaba la comida, se te acaba el agua. Se te acaba todo menos tus compañeros de viaje.
¿Para qué andarse con remilgos? Digamos simplemente que hemos aprendido por las malas la lección del desperdicio. O digamos que todos aportaremos nuestro granito de arena al bienestar común, tarde o temprano.
Se hace por ordenador. Por cada nacimiento tiene que haber una muerte. Todo triturado, claro. Nada reconocible: dedos, por ejemplo. Piensa en la tierra como una bola dura, de piedra, desprovista, a espátula, de toda vida. Hay ventajas: ya no hay mosquitos, no encuentras caca de pájaro en el coche. La cara optimista es un instrumento de supervivencia. Así que míralo por esa cara.
Estoy siendo innecesariamente brutal, me dices. Demasiado brusca, demasiado gráfica. Quieres que las cosas sigan como están, cinco comidas sólidas al día, juguetes nuevos de plástico, las ruedas de la economía engrasadas y en movimiento, el día de cobro como de costumbre, el humo subiendo por la chimenea como hizo siempre. No te gusta este futuro.

¿No te gusta este futuro? Apágalo. Pide otro. Devuélvelo al remitente.
Imagen

Avatar de Usuario
Murke
Vivo aquí
Mensajes: 7348
Registrado: 25 Ene 2010 22:15

Re: Asesinato en la oscuridad, Margaret Atwood

Mensaje por Murke » 06 Sep 2012 01:52

Me lo acabo de comprar :grupo:

Avatar de Usuario
Sue_Storm
Vivo aquí
Mensajes: 10768
Registrado: 22 Jun 2009 12:57
Ubicación: En la ciudad del Paraíso

Re: Asesinato en la oscuridad, Margaret Atwood

Mensaje por Sue_Storm » 06 Sep 2012 13:53

Seguro que te encanta, Murke. Esperamos comentarios, ¿eh? :boese040:
Imagen

Responder