Bien, pues yo he aprendido una cosa de London, he descubierto quienes son sus héroes, si en este cuento nos preguntamos: ¿quién es el héroe, Sandel (que gana el combate) o King (que lo pierde)? la respuesta es evidente, el héroe es King sin ninguna duda.
Este héroe, que tan bien ha retratado
Gabo, es el que recurre a su propias fuerzas para enfrentarse a la adversidad. Una adversidad representada por la necesidad de subsistir, una necesidad tan básica como llevar alimento a su familia. Los recursos de los que dispone este héroe son sus propias fuerzas, ese esfuerzo extraordinario que surge de su instinto de conservación. Es, en resumen, una lucha por la supervivencia.
Ese es el héroe y esas son sus armas, lo que viene después de la pelea no es "trascendental", lo que importa es la lucha, es el combate. El lector asiste a una lucha que sí es trascendental, porque es la lucha de cada ser humano, esto es lo que nos llega, lo que nos conmueve y nos identifica.
London se explaya en una descripción impresionante de un combate, no tanto de una derrota, en el que el héroe es aquel que aun abandonado por todo, no se rinde, siendo además consciente de cual será ese inevitable final. Y nosotros asistimos,
al borde de la silla 
, porque también es nuestra propia lucha. La grandeza de London está, en esa trascendencia.
Gracias a
Gabo y a London por descubrirnos al héroe
