Comento muy tarde, pero la semana pasad fue un poco de locura y el fin de semana me lo he tomado de relax casi total
El cuento me gustó, no tiene la fuerza que otras historias de la autora, pero es gracioso. No sé por qué, todo el tiempo me hizo recordar la película
Sucedió una noche (1934) de
Frank Capra
La historia no tiene nada que ver, claro, pero es ese tono romanticón del cuento, en el que él (Clark Gable en la película) está convencido de que ella va a ser su mujer perfecta y ella (Claudette Colbert) no quiere verle ni en pintura, pero los hechos y las circunstancias hacen que se enamoren. La peli, si no la han visto, es una delicia, y este cuento tiene el encanto de esas historias antiguas en las que se llevaba aquello de
amores reñidos, amores queridos, pero de una forma suave, galante, simpática...
Los virus, la atmósfera contaminada, los laboratorios, etc. son el envoltorio de una historia eterna. Antiguamente, era Cupido quien lanzaba sus flechas, en este cuento es el señor Gosseyn-Ho; y a lo largo de la historia ha habido casamenteras, agencias matrimoniales, match.com, citas a ciegas, amigas que te presentan a un chico
que te va a encantar... Somos nosotros, nuestras actitudes, nuestra decisión lo que nos lleva a que el amor funcione ¿no?