
Título Original: Het meisje met de negen vingers
Género: Novela
Traducción: Goedele De Sterck
Fotógrafo:Corbis
Diseño de cubierta: Luz de la Mora
Editorial: El Aleph Editores
Colección: Modernos y clásicos
Numero: 281
Un relato sobre la memoria, la verdad y la mentira que plantea no sólo una gran pregunta acerca de la importancia de los recuerdos, sino también, y sobre todo, acerca de la importancia de la imaginación.
Texto de contraportada
Laura tiene nueve dedos y una secreta afición por inventarse vidas ajenas a partir de las fotos que completan los expedientes del personal de la compañía para la que trabaja.
Ella y su hermana, Moira, crecieron en un entorno familiar vinculado a la oposición antifranquista en la Barcelona de los últimos años de la dictadura, un período convulso y que marcó para siempre muchas vidas. Sus padres, activistas políticos y progresistas, quisieron educarlas en la “absoluta honestidad y libertad”, y entre otras cosas decidieron que sus hijas crecerían sin fotografías, enseñándoles en su lugar a fijar en su mente recuerdos vivos, “fotos de memoria”.
Al cumplir treinta y cuatro años Laura comienza a escribir un “diario retrospectivo”, algo donde permanezcan inalterados los recuerdos de su infancia, un soporte material donde grabar aquellas “fotos de memoria” que le enseñó a hacer su padre antes de que el paso del tiempo las degrade. Pero a medida que avanza en su diario, la posibilidad de que aquellos recuerdos sean sólo piezas inconexas de un pasado borroso se hace más y más presente.
El día que Moira le enseña a su hermana una fotografía de dos niñas pequeñas que podrían ser ellas dos, Laura inicia un viaje al pasado que no sólo le aportará respuestas sorprendentes acerca de sí misma y de su familia, sino que la ayudará a vislumbrar y comprender la naturaleza profunda de su ser: “He vivido en un universo de verdades que mis padres erigieron en torno a mí para encubrir las grandes mentiras. Y yo me he pasado la vida buscando esas mentiras.”
La autora
La autora, Laia Fàbregas, nació en Barcelona en 1973 y, a través de un intercambio del programa Erasmus, se mudó a Holanda para cursar su último año de Bellas Artes. Especializada en escultura, Fàbregas también hacía sus pinitos con la literatura. Hasta que, por mediación de un compañero de clase, se puso en contacto con un agente literario, al que le entregó el manuscrito de La niña de los nueve dedos escrito directamente en holandés. A los pocos meses, esta española recién llegada al país ya triunfaba en con “Het meisje met de negen vingers”, que en dos meses ya contaba con tres ediciones.
Así como Joseph Conrad, Nabokov o Cioran (todos ellos con obras escritas en un idioma distinto del propio), Laia Fàbregas triunfa primero en Holanda, y escribiendo en holandés. Ahora, avalada por crítica y público, desembarca en España tanto en castellano como en catalán.
Fuente:
http://www.papelenblanco.com/2008/05/29 ... a-fabregas