Maider escribió:
El medico me gusto, chaman no mucho, y la doctora Cole nada. Después leí el diamante de Jerusalen y ahí termino mi relación con Noah Gordon.
Pues prácticamente coincido contigo, incluso en el orden, aunque tras El diamante... seguí leyendo uno más (¿masoquismo?)
No, en serio: El Médico me encantó, durante un tiempo lo consideré un libro extraordinario. Supongo que influyó que uno era más joven y menos crítico

No me importaría releerlo a ver cómo lo veo ahora, pero repito que en su día me pareció extraordinario: no sólo me pareció una historia tremendamente cautivadora, que te enganchaba, sino que hacía un magnífico retrato de la sociedad medieval... no sólo en Europa, como uno está más acostumbrado, sino también en la antigua Persia (¿era Persia, no?). Y todo eso en una época en la que aún no estábamos saturados de novela histórica, que también influye mucho; de hecho, probablemente El Médico fue el origen de la racha de novela histórica que vino detrás y que duró bastantes años (aunque Los Pilares de la Tierra lo consolidaron después).
Tras El Médico, leí Chamán, su "continuación" (es un decir, en algo que transcurre muchos siglos después). Y se cumplió para mi lo de que segundas partes nunca fueron buenas: la esencia de novela épica de la obra original se había perdido, esto era una novelilla más, entretenida, sí, pero no me marcó en absoluto. Y, para mi gusto, con un excesivo énfasis en lo que en El Médico es casi una anécdota:
| la capacidad del protagonista para "detectar" la muerte antes de que suceda |
.
A pesar de la decepción, seguí con "La doctora Cole", tercer intento de aprovechar el tirón de ventas por parte del autor. Y aquí, cualquier parecido con los orígenes es pura coincidencia. Se trata de una novela más, sin ninguna relación con las anteriores (excepto la anécdota forzada de mantener esa "habilidad especial" que comentaba antes). Una novelilla para pasar el rato, sobre una doctora rural en los Estados Unidos contemporáneos, nada especial. Y ya digo, sin más conexión con la saga que la de intentar aprovechar el éxito de ventas de sus predecesoras. Decepcionante.
A pesar de todo, era mi época de leer best-sellers, que por lo general se leen fácilmente y entretienen, y en eso Noah Gordon cumplía. Así que leí El diamante de Jerusalén, tras comprarlo de saldo en uno de esos intentos de las librerías de deshacerse de lo invendible. Qué decepción... Malísimo, aburrido. Un recorrido turístico por Israel con una excusa de argumento que ni recuerdo, un reflejo más de la obsesión de Gordon con todo lo relacionado con el judaísmo, su religión, protagonista de todos sus libros (bueno, parece que excepto del último, que no he leído).
Aún así... cayó El Ultimo Judío. Creo que éste me lo regalaron. Un retorno a los orígenes, una copia "barata" de El Médico en cuanto a la época y el estilo. Entretenido, con el atractivo añadido de transcurrir en la España medieval, pero poco más. Lectura fácil de verano, desde mi punto de vista.
Y aquí terminó mi relación con el Sr. Gordon. Una relación en declive, como podéis ver. Así que ahora tengo la duda de si mi entusiasmo con El Médico no estuvo en parte motivado por mi juventud y por la novedad en su momento de la novela histórica, tan trillada hoy en día. Aún así, y a falta de la objetividad que me daría volver a leerlo con mis actuales criterios, creo que de los que leí sigue siendo sin duda el mejor, y diría que bastante recomendable.
¡Y ésta ha sido la historia de mi relación con Noah Gordon!
