Esto viene a ser como lo de Anguita. En vez de "programa, programa, programa"... "revisión, revisión, revisión".
Bien, yo no soy muy duro con este relato. Es verdad que hay demasiadas faltas y que no es muy feliz la imitación del lenguaje coloquial, que tampoco cuando se quiere escribir con "mala ortografía" eso se hace demasiado bien, que no se entiende que la voz del narrador imite la de Milagros (ahí deberían haberse usado en todo caso comillas), que se echan de menos bastantes comas, que de pronto una palabra comienza con mayúsculas... La verdad es que tipográfica y gramaticalmente el texto está lleno de fenómenos paranormales
Algo de esto se hubiera corregido echándole más horas. Sin embargo, hay pasajes que uno intuye que se han trabajado con cierto esmero. Con lo cual, es cierto que hay que reprocharle al autor que no le haya dedicado más atención a su relato.
Y la idea no está mal. Los personajes de los niños, por ejemplo, están muy bien y casi lo mejor del relato se encuentra en sus intervenciones iniciales (¿y si se hubiera contado la historia desde su perspectiva?

). Pero pienso yo que hubiera necesitado otro desarrollo.Y aun contado una historia en la que intenta predominar la ternura, no me ha terminado a mí de llegar ese sentimiento, la verdad. Además me parece que se ha sido bastante injusto con el personaje del marido.