Yo ya me he leído la introducción histórica, que siempre me gusta leer sobre el autor y el contexto. Parece increíble que lo escribiera en 17 días y siendo tan joven, de hecho el mismo autor no acababa de entender el éxito que tuvo ya que ya de mayor le encontraba muchos defectos y que era una obra muy mejorable, hasta el punto de que pensó en hacer una refundición, aunque también afectaba a eso el que estaba en la indigencia prácticamente y como había vendido la obra por cuatro duros siendo joven pues se reponía todos los años por la festividad de todos los santos y la noche de difuntos y se vendían miles de ejemplares y él no veía un duro...
En fin, que he leído el primer acto de la primera parte, y ya se nos presenta al personaje pendenciero, malvado, con un punto satánico, hasta el punto exagerado que parece una parodia de sí mismo. Pero lo que no se olvida y de ahí su popularidad es ese verso, a veces auténticos ripios, que hace que uno recite el tenorio, quién no ha dicho eso de "¡Cual gritan esos malditos!"
¡Cuál gritan esos malditos!
Pero, ¡mal rayo me parta
si en concluyendo la carta
no pagan caros sus gritos!
O esos otros versos de sus andanzas:
Por donde quiera que fui,
la razón atropellé,
la virtud escarnecí,
a la justicia burlé,
y a las mujeres vendí.
Yo a las cabañas bajé,
yo a los palacios subí,
yo los claustros escalé,
y en todas partes dejé
memoria amarga de mí....
Esta noche espero continuar porque ahora me voy a cenar y salir un rato, si no mañana lo terminaré.
Por fin, sergio, nos vemos en un miniclub, y así de espontáneo
