Nochevieja de Mavis Gallant, lo releí, y me dejó igual que la anterior vez, no lo veo tan navideño, y como dice Caro, deja un sabor más bien agridulce. Sin embargo, me gusta cómo está escrito y su desarrollo, y no me importaría tener que leerlo una vez más.
El rey Baltasar, de Clarín, es un bonito cuento, no se puede negar, Clarín además escribe que da gusto, a pesar de ser a veces tan extenso.
Pero sigo pensando que los cuentecitos navideños españoles tradicionales son demasiado tradicionales y melancólico/oscuros. No sé cómo definirlo, pero para mí la Navidad es fiesta, reunión y alegría, no toda esta penuria

Y leer estas historias, aunque sean reales como la vida misma, como que prefiero hacerlo en tiempos normales, y no en fechas especiales
Igual que Larra y Bécquer, me gusta, pero ¡¡esta no es mi Navidad!!
Con
Dulces sueños, de Mendicutti, no he podido, creo que no es mi tipo de literatura, y he de reconocer que no he llegado a acabarlo, a veces me hacía gracia, pero es que, para llegar hasta las partes graciosas, tenía que leer y leer y leer. Viendo vuestros comentarios, a lo mejor tendría que darle una segunda oportunidad, ¿quién sabe?
Y ya leí también
La sorpresa del roscón (de hecho, terminé todos el día 5, que para mí, el 6 acaba la Navidad). No me gusta Elvira Lindo (de pequeña leí sus Manolitos y ya), así que el cuento, ni fu ni fa, me ha dejado bastante indiferente, su estilo a veces me parece exagerado, no me dice nada su manera de escribir, y aunque tiene alguna escenita de estas que te hacen sonreír, de las que hacen gracia, no veo más, la historia en sí, me ha dado un poquito lo mismo.