Hola, cariño, ¿cómo estás?
¡Apenas faltan dos meses! ¿Estás nervioso? Yo sí, ¡mucho! Nerviosa, excitada, muerta de miedo, y cargada de inseguridades,... ¡Pero me hace tantísima ilusión estar contigo otra vez! Y, ¿sabes qué? ¡Quizás sean incluso dos veces! ¿No es genial?
Hoy he ido a ver el sitio donde nos encontraremos, y está muy bien

Además, ya me he encargado de adecuarlo a nuestras necesidades: quitaré esos florescentes fríos de hospital que hay y pondré una columna de luz cálida... El trozo que he reservado no es muy grande, pero bueno, cuanto más juntos estemos mejor, ¿no crees? Las butacas son cómodas, o eso parece, porque estaba demasiado nerviosa para sentarme... El parquet, en según qué punto, cruje un poco, pero no importa, vamos a procurar no ponernos a pegar brincos en esa zona. La sonoridad es muy buena, así que aunque hablemos en susurros se nos va a oir... Y llevaré un espejo. Un espejo grande, de cuerpo entero, para vernos bien, ¿te parece? Todavía no sé de dónde voy a sacarlo pero, vaya, ya se me ocurrirá algo...
Y ahora que ya tengo todo atado para que el lugar sea lo más perfecto posible, que lo será, falta ponerme a punto yo... Te reconozco que he andado muy liada y no he podido dedicarme tanto como me hubiera gustado a nuestra ansiada cita, pero prometo ponerme a punto en este mes, para que el último sean sólo retoques y eso... Aún así, estoy deseando liquidar los temas más superficiales para empezar a preparar los matices, que son lo que de verdad importa...
Voy a dártelo todo, de veras. Pero esta vez te lo digo de verdad, no como la última vez que estuvimos juntos y te dije que iba a dártelo todo y... no sé si te lo di o no, pero... Pero no fue tan especial como me habría gustado que fuera. Esta vez va en serio. Muy en serio. ¡Incluso voy a ponerme en forma para que físicamente te resulte lo más idónea posible! (dentro de mis limitaciones, claro, que ya sabes lo que hay, y no hay más...). Y cuando esté allí, contigo, por fin, después de tanto tiempo... No sé... No lo sé, no quiero pensarlo y montarme historias, procuro no hacerlo, pero... será maravilloso, de verdad.
Además, es todo perfecto... Yo seré su voz... Su voz será mi inspiración... Mi inspiración será tu motor... Tu motor, mi pasión... Y, mi pasión, tu corazón...
Y me sentiré viva... De verdad, durante unos minutos, viva realmente, yo, tú, él,... y el artífice de todo esto, a quien jamás podré agradecerle lo que hizo, sin ni siquiera saberlo, cuando me brindó la posibilidad de reencontrarme contigo, amor.
Te escribo dentro de un mes, si los nervios me lo permiten. Cuídate mucho, ¿vale?
Un abrazo fuerte, aunque no como el que te daré...

E.