Señor Ruinas (Poemario)

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Señor Ruinas (Poemario)

Mensaje por Fiel poesía » 09 Abr 2018 09:53

SEÑOR RUINAS

De un tiempo a esta parte, me cansé de pensar por los demás.

Está claro que cada uno se saca las castañas del fuego como puede.

Y el que no, se las come crudas.

He retomado el sentido figurado, metafórico, e incluso alegórico en mis poemas.

Está claro que nadie merece la tortura mental a que someto a los condenados a la oscuridad, a la ceguera.

Ni soy Dios, ni un puto iluminado, ni muchísimo menos un somero visionario.

Mi lenguaje ha alcanzado cotas ininteligibles, solo eso.

Producto de una mente involuble e indisoluble, se traduce en grabaciones post mortem.

Formo parte de las causas perdidas, pero soy la causa de todos sus males.

A mí pueden llamarme el indestructible.

“Mi poder mental reside en la ignorancia de pensadores sin talento.

El mundo está plagado de ellos, con lo cual tengo la literatura asegurada por los siglos de los siglos.”




MALDITO: VISIÓN DE FONDO

Muchos se preguntarán cómo soy, pero la realidad es que no guardo ningún secreto.

Ni siquiera me hago el interesante.

Las palabras fluyen, solo eso.

Que ustedes sean capaces o no de cogerlas al vuelo, no es mi problema.

Ni pienso cambiar el mundo, ni pienso dejar que éste me cambie.

No voy a darles una lección, ni de humanidad, ni de elegancia.

Me he dado de hostias contra Dios, y ni siquiera me ha consagrado.

Lo que quiero decir con esto es que no se me puede encasillar en ningún estilo.

El que diga lo contrario, que lo jure sobre la Biblia.

Yo haré lo propio, sobre mi cadáver.

No es quien piensa diferente, sino quienes creen que no lo va a hacer hasta la tumba.

“He enterrado a Dios, con pico, y sin pala.”





LETRAS DE POSTÍN

La contundencia se cotiza a precio de fábrica.

Así las cosas, leerán y escucharán a multitud de lelos y sacamantecas de medio pelo afirmar como cacatúas que se han dejado las vísceras por el tortuoso camino del amor.

La ignorancia sigue siendo una pena capital, aunque nadie les haya practicado una lobotomía.

Las prohibiciones y protestas, al final van a resultar balsámicas, no te jode.

Si algo les entra por los ojos, asegúrense de haber asesinado antes a la poesía.

Los versículos entran a saco.

No hay fuerza ni ímpetu capaz de contener la realidad.

Ni con todo el peso de la ley se curte a los violadores de la libertad que probablemente encontrarán en la raja de su culo.

El sexo instantáneo sabe mejor que ustedes de qué pie cojea la raza humana.

A mí páguenme en especias.

Puedo decirlo más alto, pero no más claro:

“Vivimos y moriremos huérfanos de la felicidad de verlo todo de color de mierda.”



UNO MÁS

Hay que joderse lo que es un hombre sentado y que escribe sin pensar.

Podría incluso pasar por un chamán.

Estoy tan enganchado a esta mierda que podría inyectarme en vena el caballo de Don Quijote.

Verán, en la vida hay dos clases de personas:
Las que admiten, y las que remiten.

No hay nada mejor que succionar.
Que no les confundan con una mamada.

No soy el líder de una secta.
Quizá el día que salga por la tele.

Apaguen la caja tonta, la letra con sangre entra.

¿Que si soy raro, diferente, amoral, o simplemente un cretino?

El siguiente paso a morir por mis letras es matar por ellas.

Los que lo llevan haciendo desde el Corán han vaciado este estercolero de vírgenes.

El harén de mis ideas conseguirá que acabe por matarme a pajas.

En el más allá se deben estar partiendo el culo, hasta dejarlo del tamaño del mundo.

Saldrán de él como quien entra en un salón del far west.

Que no les engañen, aquí estamos para repartir hostias.

Y es que, consagradas o no, saben más de lo que hablo que Dios pidiendo Papas.

Ni toda la misericordia de las cloacas impedirá que acabemos comiendo ratas.

Y es que bípedos, perros, o chupasangres, decidme, ¿cuánto vale el alma?
¿Dónde mueren sus versos, rapsodas?
¿Dónde coño dejaron sus tripas?
¿En las catacumbas?
¿De quién pollas hablan de cara al público?
¿De qué cojones pintaría un premio en su vitrina?
No esperen de mí ni un vello púbico.
¿De qué cárcel forman parte?
A mí me sangra el arte.
Y no pido clemencia ni por todo el odio del mundo.

“Dejen a Dios tranquilo, con su libertad de expresión.

Nadie se da por aludido, hasta que le aplauden la cara.

Ésa será su gloria, la que ustedes y yo sabemos que se merecen.

A mí entiérrenme con la picha por fuera, y con vistas al sentido común.”



SELVA GENEALÓGICA

Tiene que haber por alguna parte un botón que desactive tanta desesperación.

Oh, mi amada me ha dejado.

Oh, mi poesía no gusta.

Oh, mi mierda sale suelta.

Oh, no puedo dejar de pensar en ella.

¿En quién coño piensas tú?

¿Quién pagará nuestro funeral?

¿Malos tratos físicos y morales?
No me hagan reír.
Otro caso en el que la mujer no pudo dominar al macho cabrío.

La mentira y la mente para ustedes son lo mismo.

En otros tiempos, era la peste bubónica, y ahora, los ratones de biblioteca.

Deberían darles quimio, prepararles para la muerte literaria.

Escutriñadores casposos, seres envilecidos y, aún por encima, cavilosos.

Proverbios que les dictan cómo guiñarse un ojo al espejo, cómo limpiar el derrape con la escobilla.

Soldados, mutilados, no se metan en el mismo saco que estos desalmados.

El Estado les costeará un entierro con todos los honores.

¡Hijos de puta!
¡Hijos de puta!

¿Me han oído ahí arriba?

¡Hijos de puta!
¡Hijos de puta!

Luego el monte Olimpo son ruinas.

O ruines.

¡Hijos de puta!

Quiero un zulo para cagar a solas.

Ustedes no tienen la culpa.

Simplemente creen en el amor por las comedias románticas.

Donde esté un buen revolcón, que se quite el edredón.

Y así, con parches, hasta llegar a las cuencas de los ojos.

“Yo me siento raro dondequiera que vaya, pero no busco en el Infierno cura para mi parálisis cerebral.”



FUERZA DE VOLUNTAD

Benditas cuatro paredes que gritan a los cuatro vientos.

Era cibernética en la que, para ganarse el pan con la pluma, basta con hacer de chapero.

Yo no sé ya si doy la chapa, o digo las cosas como son.

El caso es que, de una conciencia a otra, mi escritura parece confabular, incluso conspirar, alienar, abducir.

Seremos uña y carne, al fin y a la postre.

Qué poeta, qué doblez, qué perfidia, qué… ¿Qué?

Si fuese un premio Nobel, entenderían de lo que hablo.

Estos ataques verborreicos no son fruto del pecado original.

Me pusieron a Eva delante,despelotada, despatarrada, pero preferí la manzana.

El último mandamiento.

Luego, carne en cuaresma.

Tengo tablas para la prosa, pero prefiero salvarles la vida con un insulto a la lírica.

De dónde te has escapado, poética de perogrullo, que habiendo más bardos que nunca, ni uno solo da el salto a la gran pantalla.

El maldito es el que habla de asuntos cruciales.

Con razón se puede crear algo más inteligente que la literatura.

Todos ustedes llevan dentro algo que no saben cómo llamar, y que nos convierte en hermanos sociópatas.

Mis condolencias a Dios, por haberles dado cuenta de la verdad.

¿Lo han entendido?
Yo tampoco.
Pero Dios seguro que sí.

Basta con anudarse la corbata para sentirse por encima de Él.

Sería mucho más cómodo para todos llenarse los bolsillos de gelatina.

La robótica es mi última esperanza para dejar de observar muñecos teledirigidos.

Seguro que la Biblia tiene respuestas para todas mis oscuridades, pero prefiero darle alma de cántaro al cuerpo.

¿Qué ocurrencias más salvajes pueden hacer de ustedes mis sospechosos habituales?

¿Sospechosos de qué?

¿De no reconocer que el hombre es una persecución política?

¿Y las horas que he empleado en rezar?

Desde niño.
Desde niño.
Desde niño.

¿Quién coño es inocente, más que el que hace lo que le sale del culo?

Para finalizar este mundo de posibilidades, he de decir en su defensa que los defectos se pueden restaurar a valores de fábrica.

Y para finalizar conmigo, que la perfección es el timo de la estampita.



LA GRACIA PA QUIEN ME LEA

No he ganado mi amor propio en una tómbola.

¿Qué se creen quienes venden su alma al diablo?

¿Que pasan desapercibidos?

Pregúntense si les han pagado en carne de cañón.

O mejor aún, qué es para ustedes una conversación interesante.

¿Un flirteo con vistas al dominio público?

¿Drogas, putas, coches?

Eso que nos saca la risilla tonta es precisamente lo que escribo.

¿Qué esperaban?

¿Un desfile del ángel caído?

Conozco las cuatro estaciones del año, y todas me resultan iguales.

No cambio mi escritura ni por el fin del sol.

Que les ilumine o no nunca ha supuesto un hándicap.

A veces prefiero cagarme en todo que cagarme encima, solo eso.

Salgo a la calle, busco en cada semáforo los remedios.

Las reuniones sociales se me dan como el culo, pero siempre les rindo culto.

¿De algo tengo que vivir, no?
Llego a casa, y en un poema de cuatro versos, se me aparece Dios.

¿Ustedes qué harían ante tamaña revelación?

¿Una captura de pantalla?

Hagamos un trato:
Yo les ilustro el camino, y ustedes…
Está claro lo que estoy haciendo.
Acabaré con la tinta de los informes médicos.

¿Autorreferencial?
¿Yo?
¿Tiene el mundo solución?

“Es más difícil lo que yo hago que representar la obra de Dios.”



MONSTRUOSIDADES Y ALARDES

¿Se imaginan las aventuras de un ser inenarrable por satélite?

Lo que se puede hacer con el teclado de un móvil.

Me gustan mucho las mujeres, y yo a ellas, pero marcamos las distancias.

Deben ser mis ojos tristes.
Esos ojos tristes, pantalla de mi corazón.

No les hagas caso a todos esos gurripatos que piden atrición a gritos.

¿Destentarles con un nuevo mandamiento?

“Va Dios, y se lo cree.”

Escúchenme, escúchenme, escúchenme.

Mañana amanecerá antes para los pájaros.

Léanme, léanme, léanme.

Soy esa voz de su interior. Ese poder intelectual que ni ustedes ni yo podremos demostrar.

Solo tengo estos textos escritos a pelo.
Sin genio ni lámpara, el ingenio te deja calvo.

Ya hay donde frotar.

¿Un secreto que puede redimir a la civilización?
El porqué del secretismo entre dos enamorados.

Huérfanos de Dios, huérfanos de Dios.
Ni con ésas me creo que me hayan levantado un templo al lado del cenicero.

Ahora fumo menos, o más, o igual.
El eterno debate entre la gente que no puede controlar lo que piensa.

Váyanse por el retrete los gusarapos, hasta llegar al mar del conocimiento.

Si cagara otra cosa que no fuera mierda, nada tendría sentido.

Si se me saliera el omóplato por la nariz, seríamos siameses.

Materia gris, oh, impúdica e impulsiva bola de sebo.
¿Por qué si nunca me trago mis palabras?

Si no entiendo un poema, le doy la vuelta, hasta cobrar los denarios de Judas.

Y ya, puestos a crucificar, que se enteren ahí arriba que los días nunca duermen.

Y que una moneda vale lo mismo por la cara que por la cruz.

Así soy yo, señoras y señores.

Un artículo de lujo es vestir a Dios de biblioteca.

“No es mi alma, es mi maldición la que se lleva toda la gloria.”


ANTES DE OTRA BROMITA

¿Quieren saber lo que es una crisis de ansiedad?
Yo se lo explico:
Pero deben estar bien atentos.

¿Ven?
Ya ha pasado el fantasma.

Curiosamente, ahora soy más curioso que nunca.

Me han puesto delante a la chica de mis sueños, pero hoy me olvidé de soñar.

Era broma.
Me basta con ahogarme con un esgarro.

Parece que no tenga solución.
Pero nada más allá de la realidad.

Pues eso, que nada más allá de la realidad.

Dónde habré dejado a Dios.
Debe andar extraviado el muy oveja negra.

Soy diferente, coño.
¿Es que no lo entienden?
¡Dejen de pensar por Mí!
Ahhhhhhhhhhhhhgggggggg.

Si estuviera crucificado y solo, me jugaría mi último aliento a cara o cruz.

Pero el momento ya ha pasado.
El tren ya se ha ido sin revisor.

¡Un momento!
Dios, ¿hace una birra?
Barra, borra, burra, berra, birra…

Y así, haciendo eses.

Por que erre que erre no se conquistan mis impulsos nerviosos.

“Mis palabras van en una lección, cuya página ha sido arrancada.”

A partir de ahora, cerraré los ojos cuando me hablen.

A tomar por el culo.

O les daré calabazas por contar chistes verdes.

A la mierda.

“Aquel que no puede controlar lo que escribe, resulta todo lo contrario a los que se sienten bien.”

¿Qué se siente?
¿Qué coño se siente para proceder a la vida vegetativa?

“Dios y yo hacemos piña, pero no colamos ni una.”


QUIEN SE METE CON DIOS, SE METE CON CUALQUIERA

¿Quién sería el primer filósofo?
¿Alguien que conquistó el Everest, o simplemente un tipo que pasaba por allí?

Nunca evito hablar de ciertas cosas.

Lo que leen.

El primer día que salí del vientre de mi madre no estuve allí.

No vi sombras y oscuridades hasta que rompí el cordón umbilical.

Y es que, metafóricamente hablando, mi madre tiene razón.

Pero no se crean todo lo que dicen; las personas se confunden, incluso al tasar el precio de un bebé.

Natalidad cero, debería ser mi lema.

De tanto rasgarse las vestiduras, uno acaba por aceptar que no puede con la vida.

Pero, eh, quizá el cuello de su camisa sepa algo.

¿Suicidio en masa?
Es muy temprano para eso.
Esperemos a que llegue la sangre al río.

Ironía, sarcasmo, sáquenme del sufrimiento menos buscado por el hombre.

Mis ideas deben haber ido a parar a la freidora, o a un bebedero de patos.

Mi fijación por Dios, quizá se haya fijado en mi palabra.

Tengo un recado para todos ustedes, pero me da pereza presumir de pureza.

¿Por qué los demonios juzgan y los ángeles tocan?

Qué calamidad.

“Gracias por tenerme hasta la coronilla.”



QUIEN LAS PASA CANUTAS, FUMA POESÍA

Ésta que ven es mi puta poesía, y puedo llamarla como quiera.

Claro y en botella que nadie va a hacerme la ola, busco en cada apirexia la fiebre del sábado noche.

No me hace falta enfermedad, que no, que se lo digo yo.

Me han confiado el talento de escribir trascendencia, así como quien agrega palabras al tuntún.

No, nunca, pero no me han partido en dos. Ni siquiera en un set.

Qué digo cuando esquivo las goteras, que ni siquiera me llueve hacia abajo.

Truenos, rayos, relámpagos, centellas, cáspitas.

¡Cada vez más arriba, ahí donde las alubias son condescendientes!

Uy, uy, uy.

Lo veo en su mirada.
Traen un mensaje para el mundo.

Al final vamos a ser más iguales que la ignorancia y el pegamento.

Yo me pido disculpas, por si las moscas me mariposean.

¡Apocatástasis!

“La próxima vez naceré con un benedicite bajo el sobaco, para que no me huelan esta peste a Dios.”



URNAS Y BARRO

No siempre supe que hacía todo al revés.
Hubo una época en la que la ciudad entera cargaba contra mí contra el espejo.

Algunos aún me encuentran por la calle.
Ese tipo tímido, raro, más recto que un domingo sin descanso.

No me relajo nunca, presidente, pero cambiemos de tema.

Se acercan elecciones.

Siempre.
Seré un iluminado.
Me pregunto:
¿Para qué cambiar las bombillas de mi techo?

¡Si así se está la mar de sujeto al amanecer!

No me llamen horizonte hasta que esté totalmente impregnado de cagadas de pájaros.

No volaré tan alto como ellos hasta que no se me salgan los pies por los sobacos.

Y aun así, he declarado la paz a mis sentidos.

He dado a luz una idea, calva, ciega, sorda y muda.

No cojea de una sola pierna, y San Pedro le abre las puertas.

Se lo explicaré de una forma que no me exponga a radiación solar.

Uffff, qué calor, pero qué ganas de no volver a mi cámara de tortura.

Me arranqué un meñique por cada vez que llegué al retrete in extremis.

¿La muerte?
Más ansiosa que un loro sin pico.

Visiones, intuición y un pie y medio fuera de la zapatilla.

Repartiré folletos.
Mi maldición toca a su fin.

Si reúno una sola firma.

¡La mía!

¡Vótenme para que no quepa duda de la democracia!

Prometo no mirarles si no es para ofrecerles una sola dirección.

¡Enamórense de lo único que nos queda!

Llamemos a la mano inocente.

Gracias por tenerme presente, les dedico este juego de palabras:

“Hay luz en mis ojos y no quepo en palabras de júbilo.”




ORACIONES SIN SUJETO

Zona de conflicto cero.
Un golpe certero, y todos al talego.

No presumo, no, tacita de café, pero te noto calentita.

Hubo una vez un cuento sin final llamando a las puertas del cielo.

Ricardo, o fulanito, oh, mansedumbre de las reses.

Pastemos en esta parafernalia un poco más.
Al menos hasta que resuelva su propio propósito.

Oh, caballero de la mesa redonda.
Cenicero, colillas y humo.

Un poco de música, maestro que hace las veces de huella dactilar.

No, no es el mayor espectáculo del mundo.

Aquí perdemos la memoria, hasta que el único capaz de darnos caza, que no es otro que el intelecto, resuena como un latigazo.

No hay Himalaya para todos.
Hablemos con las nieves perpetuas.

Estrechemos nuestras manos hasta llegar a la mar de sencillo.

Un poco de alcohol en las heridas de aquel agujero negro llamado parásito.

No quiero, no, hacer gala de la denominación hijoputística.

Las mujeres merecen mejor trato que un poeta cogido con las manos en la masa.

El factor sorpresa siempre sale airoso.
No pongo mi grito en el amor incondicional.

¿Aún se me ocurren mejores formas de fornicar que un orgasmo?

Miro hacia delante y veo sardinas, y no pesco en río revuelto.

No me acerco a la apoteosis de aporrear la encimera, pero a veces me cago en la leche.

Hablo un poco de esto y de aquello, a cuchillo, y en cuclillas.

No trago buzones de sugerencias, ni hago tirabuzones.

Soy así.

Mierda, no, así.

Así.

Joder, con lo grande que es el cosmos, y yo atrancado en cómo soy.

¿Dónde están todas las respuestas a esta habitación de huéspedes?

Yo soy yo, pero me llega con consumirme en el bolsillo de Pretty Woman.

No sé lo que doy, pero no me cuesta nada.



INTRÍNGULIS

Respecto del respeto, he de decir que pocas veces es respetable.

La gente tiende mucho a leer entre líneas y a las indirectas, que les den.

Si hubiera motivos para tanta sentencia judicial no habría huelga, ni huevos a cumplirlas.

Yo estoy aquí sentado y sentido, pues el asiento me aprieta las nalgas.

Juerga de peces, el último borracho limpia el mar pacífico.

A veces hago las veces de predicador, pero me gustan más los predicados.

A qué negarlo, se me caen los anillos por una hermosa amistad.

Dinero, suelto, calderilla.

Vuelo libre y sin pedales.

Me encanta contactar con sucesos paranormales, pero las normas siempre son para anormales.

Cuánto tiempo sin cambiar el mundo soportará la literatura, oh, máximo exponente, elevando cien metros cuadrados.

Esbeltez, robustez.
¿Por qué todas las maravillas riman con tu tez?

En tus mejillas vengo a hacer estragos, arreboles, o arre borriquito.

Un borrón y cuenta nueva para los que queremos asociar el placer con ir al grano.

Siempre dando vueltas a un árbol, pero incluso pecando de raíces.

No nos merecemos el peor de los malestares, ni siquiera de los males.

Se siente, se siente.

El lóbulo frontal izquierdo no es el causante de la resaca, pero la marea y los mareos suben y bajan.

Siempre se me olvida ponerle las pilas a mis ilusiones, o tomarme una taza de fe.

Aun así, mis disparates son para dar lustre a los zapatos del escaparate de nuestra escapatoria.

Nos vemos en el séptimo cielo, capaces de vender la piel del oso antes de cazarla.

Creo en que cantar victoria fue la poesía de los dos primeros poetas.

Nos podemos echar flores, solo por hacer de este lugar un mundo más habitable.

He ahí la voz del tiovivo, o del tópico de la cura del cáncer.

Armonía en las papeleras, que no en las papeletas.

No se me ocurre amaros, aunque mis escrúpulos os adulen.

En fin, que sí, pero que no, pero que no me gusta mi orgullo ni el uso y abuso de todo lo que es suyo.

Salvar las distancias es despotricar contra el espejo.

Y entregarse en exceso es poner el grito en el grifo.

Así las cosas, concluyó esta salita de los que queremos hablar del triunfo.

Puestos al equilibrio, la autocrítica autoriza, o riza el rizo.

Luchemos por nuestros derechos de autor.

Pongamos la firma en firme y sin descanso.

Milicianos y devotos, eruditos y puristas, aprendices de bomberos.

El fuego es el funcionario del miedo, y se apaga y paga solo.

Todas las formas son contorneantes y voluptuosas.

Llevo a la mujer en la solapa, y a la poesía de los dos ausentes le puse una velita, para que vele por ustedes y la lumbre del premio planeta.

¿Un dispositivo universal?



AMOR DESDE HACE UN ORGULLO

No me salen las letras del lavabo, pero me inunda la fe universal.

No catalogado, el correo del zar, por izar bandera.

Una isla de iglesias, quizá sería el colmo de los cómos, o de los cómodos.

El arte del delirio, o del delito.

El cuerpo del fuego brilla, oh, seno y coseno del ángulo visual perfecto.

Atrapado entre la iluminación y el desnudo, me trago la nuez para que gritemos a una.

El simbolismo no mueve masas, pero un kilogramo de más pesa lo mismo que un disgusto vascular.

Juguemos con las letras, lecturas del doctor amoral, a ver si sale algo semejante a un semejante.

Miradas, no soy clandestino por vosotras, pero inseminaríamos juntos.

Verbos y versos, vernos y verlos.

Sin intenciones, ¡oh, no hay pecado!

Damas o ajedrez.
Tres en raya.

Compartamos oscuridad para asentar y sustanciar el aderezo político.

Claridades cóncavas en cónclave.

¿Un imposible que nadie haya pensado?

No existe un marrón más marrón que ronronear por siete vidas.

Resolver la retracción del revólver o del revolcón o del revés de revelar que el amor viene solo.

Grandes sois, pues sin hacer ruido, os hago la pelota.

Estoy exprimiendo naranjas...



PARECERES

Viajeros que no se miran.
Alcahuetas alcohólicas.
Amaneceres que ondulan.
Inhibidores en el autobús.
Masajes populares.
Llamadas perdidas al buzón.
Voces de punto en boca.
Contadores de luz.
Sexo en cabinas.
Líneas en código morse.
Monstruos del fin del mundo.
Fantasmas del pasado.
Cuatro pelagatos.
Palomares sin arrullos.
Aire acondicionado.
Donaciones de vaho.
Calor en la retina.
Latidos sin patente.
Logotipos con nudos.
Nombres de pila.
Gravados en níquel.
Mineros vacíos.
Alubias a fin de sobrevivir.
Planeta de los dos: ??
Espacio para todos.
Crítica constructiva.
Mensaje audaz.
Ceniceros de oro.
Tabiques de platino.
Amores platónicos.
Listas de la compra.
Mujeres de compañía.
Soledades sin fondo.
Bolsillos de un palmo.
Tumbas sin rumbo.
Caudal necesario.
Tumbos sin rumba.
Fiesta-ficción.
Cuerpo y lunares.
Lenguas y grapas.
Doctrinas de cemento.
Noches de cristal.
Barras espaciadoras.
Pájaros invisibles.
Agua bendita.
Selección de poemas.
Muerte de Dios.
Amor en postales.
Camino de serpientes.
Árboles de conciencia.
Muros salvavidas.
Pretextos en pretérito.
Matrimonio recuperado.
Cumbres sólidas.
Faldas desbocadas.
Visión del mirón.
Impulso de chapa y pintura.
Pienso para las yeguas.




PIEDRA QUEMADA

Lo que imagino escribo, ustedes háganmelo saber.

Humildades que humillan y asestan recitales.

Por los consejos de amigos y las fijaciones de ideas.

Reciprocidad para mi visión del hombre, la mujer perfecta.

Eterno exterminio de la explicación.

Solo con un poema.
Solo.

Serio como un espejo sin mimos.

Nociones universales, concisas.
Cuanto más, menos, mejor.

Enigmática faena del gurú.

Antigüedades sin tiempo para todos.

Aplicación del orden a través del latido.

Dios que no puede abandonar.

Desagradecidos con gracia y en pecado.

Mandamientos de cobre, que me cobré.

Mares divididos por verme entre dos mares.

Mentiras sin piedad, pero con fondo.

Relieves, heurística de la pobreza.

Sufrimiento insuficiente.

Para finalizar, un lecho de muerte.

Y es largo de contar chistes.

Historia que no existe.

De la incomprensión al vacío, del vacío al envase.

Una caja de pino hace caja.

Un ciclo, solo eso.

Si la Tierra gira, siempre es la primera vez que llegué al mundo.

Trabajo trampa y trascendental, la escritura sin fin.

Una palabra difícil siempre es una pregunta.



ASÍNTOTA HORIZONTAL

Para hacer de vientre, viene un bebé.

Dando a luz se sufre al respirar, como presa de una semilla.

Rutina incansable de los desamparados.

Rinocerontes en celo, ponen los pelos de punta.

Documentales sin documentación, donde fluye la comunicación.

Más aventuras para la raza que para la galería.

Tumbas faraónicas o farmacéuticas.

Industria textil o tipo test.

Gusta de la perfección, o de los pechos.

Intereses que aburren.

Amor, amor, y preguntando se llega a Roma.

Sin techo que piden limosna.

Casas de placeres oculto, donde nadie pace, ni hace las paces consigo.

Caso subliminal, repetición de repercusiones.

Miedo adelantado, espectro de luces.

Muerte y puerto obra del espíritu.

Nada en el alma un cardumen de sirenas.

Las que quise tener, no les pude decir.

Donde tiemblan las piernas, también lo hace a primera vista.

Reputación de camisa de fuerza.

No falta nada para Venus, pero para Venus sí.

Belleza superficial hundida en maquillaje.

El tiempo desgasta lo que no es suyo.

Yo desgasto lo que no es mío.

Todos desgastamos lo que no es nuestro.

Y Dios paga sus lágrimas con sus empleados.

La felicidad es fe unida.

De un rato a esta parte, media hora.

De una hora a esta parte, un rato.

Grandes anomalías en un cuerpo de arena.

Desierto pulido, farolas y faroles.

Jugadores como estrellas fugaces.

Todos los torneos son iguales.

Paraíso o Infierno, no es una elección si eliges lo primero que se te viene a la cabeza.

Bibliotecas con respuesta para un insulto a la inteligencia.

Grotescas obras de arte.

Dejarse llevar por la calle no cambia de posición.

Pasar página no puede servir para una novela romántica.

Un portavoz de la poesía se preocupa más de su voz.

No se puede pensar por los demás sin hacerlo en demasía.

Todos somos uno bajo las ilusiones de los condenados.

La conciencia no critica la crisis mundial.

Iluminar a alguien pasa por la vida como una maleta.



ALGORITMOS DE BÚSQUEDA

Espasmódicos precios para el alma aman.

En silencio el sol es la edad más larga, y la soledad más larga.

Para gravitar no hacen falta modales ni pedales ni actuar como tales.

Es un salto de fe la estrategia del ansioso.

El camino del cambio y del podemos es el mismo que arrancarme los pezones.

Impacto medioambiental en el cerebro del niño.

Solo eso.
Luego pasa.

Luego insultos y ofensas son innecesarios.

Planes de pensiones, y de pensar y de pesar.

Desconexión de mala muerte.

Corrupción por encima del hombro, y del hombre.

Calientamanos para mitigar el objetivo de la cámara de tortura.

Compañía y aseveraciones severas.

Miopía sin fijación, se fijan las propinas, incluso se reparten.

Como el pan.
El agua también se puede masticar.

Vean los ojos del cura cuando se confiesan, conformes.

Misterios que caen de cajón no caen por su propio peso.

Tengo una tarea que es una tara.

Si no escribo no escribo.
Nada más sucede.
Para suceder tiene que existir sin ser discrepante.

Rinoplastia no es nariz de plástico, pero se respira mejor también sin vegetaciones.

Pensar diferente es como si alguien se ofrendara a Dios.
Encasillado.

Cada palabra tiene su vocal.

No es difícil el mundo antes de tiempo.

La cuestión es quedarse sin preguntas.

Siempre quise lo que nunca tuvo lugar en el amor.

No se hiere quien no quiere buscar una sola dirección.

Funciono, y también bien podría pasar por caja.

Tantear el terreno.
Sin oportunismo no hay oportunidades.

Con él, con ella, con todos, concluye el último secreto.

Siempre hay algo.
Nada es algo.

Subirse a la parra es para quien no piensa.

Quien piensa lo contrario, piensa lo contrario que quien no piensa.

Entregarse por completo a alguien nunca falla, pero faltan todos los demás.

Hay quien cree en la justicia.

La justicia no cree en quien cree en ella, sino en la justicia.

Para hacer historia no hace falta hacerla.

Quien promueva la literatura en sentido literal ha de saber que la promoción es un medio, y no un fin.

Prestar atención no es un regalo de Dios, sino que es su sino.



LLUVIA ÁCIDA

La fisionomía del que quiere quitarse del medio, no tiene más arte que el que ha dado.

Si se ha vaciado en balde, sabrá de todas las ataduras.

Ni la máxima intención del hombre puede disuadir a la certeza.

Será la más codiciada del baile, pero solo bailará si es rechazada.

Disfraces y caretas, tetas y carretas.

Mis experiencias nunca me han fallado.

Simple verlo todo claro.

Quien se queda sin preguntas, encadena respuestas.

No se encadena a ellas, incluida por supuesto la literatura.

Más allá, dijo y dice lo mismo ahora que hace tres años.

Diferentes formas, los mismos principios, las mismas teorías.

Gente esperando un suicidio no es un agente del orden.

Dios llorando en sus hombros no se llevará nada del hombre.



POMPAS FÚNEBRES

Tengo una certeza moral, y no es el suicidio.

Cuando uno llega a la cima de la verdad, todo lo demás son derroteros.

Tengo una certeza moral, y es el suicidio.

Cuando uno llega a la cima de la verdad, todo lo demás son derroteros.



TODO POR LA CRISIS

Tengo la vida resuelta, y no se trata de la muerte.

Para hacer una gran bacanal basta con un pozo sin fondo.

Un solo deseo.

Igual que todas las mujeres tienen algo de encanto, mi oscuridad es post parto.

Enseño lo que escribo y lo que pienso, con clase, pero sin hacer distinciones.

Puedo ser el mejor amigo del hombre y de Dios al mismo tiempo.

Por qué no, si esto es el amor propio.

Mis crisis de ansiedad son por el empleo del lenguaje.

Y la mirada miente siempre.

Buscar en lo más profundo de vosotr@s no supone ningún hándicap para mí.

Soy como soy, pero soy con mis más y mis menos.

Mis mejores deseos no son oscuros ni pecaminosos.

Puedo pasar por un insulso perfectamente, pero prefiero que mi arte me dé la razón.

No me echo flores, ni digo las cosas como son, porque para que sean, no debería vérseles el plumero.

A mí no se me ve la pluma, porque no la tengo.

Soy de ideas fijas, pero el hombre no lo entiende.

Quizá no tenga admiradores realmente, pero sé que soy real.

Me encantaría que el mundo se rindiera a mis pies, pero prefiero compartir algo entre algodones.

No son las nuevas generaciones, ni las nuevas tecnologías, ni las nuevas tendencias.

Es el hombre que se pregunta por Dios.

“Puedo triunfar sobre mis hormonas, precisamente porque no busco en cada letra la realidad.
Puedo dejarme llevar por mis hormonas, precisamente porque no busco en cada letra la realidad.”


SEÑOR RUINAS: CONCIENCIA TOTAL

Me debato entre este mundo y el otro, parte final.

He recogido toda la mierda del mundo con una pala.

Por eso ni todas las palas del mundo pueden cavar mi tumba.

Es hora de que llueva Dios con todo el peso de la Ley.

El no va más de la ruina, el no va más de mi ruina, no es otra cosa que una mina en ruinas.

Señor Ruinas, me apodo, y ni un exprimidor puede sacarme el jugo.

Que si soy Dios, un iluminado, un visionario, no es más que un tapón pasado de rosca.

De mi puño y letra, mi laberinto.

Mi labor es envergadura pura y dura.

Pasar el peor de los infiernos, no me quema ni por dentro ni por fuera.

He declarado la guerra a mis sentidos, y con ella retuerzo mi mensaje.

Se me sale el corazón por la boca, por los ojos, a razón de Dios.

Escupo en todas direcciones este simbolismo que devora mis palabras, mis zapatos.

Pateo la literatura, con el firme propósito de endiosarme.

Nunca me cupo duda, pero ya se ha cubierto el cupo.

“Soy un Dios entre hombres, y no se me olvida ni por toda la miseria, ni por toda la puta misericordia del mundo.”
Léeme la mano

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lucia
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Re: Señor Ruinas (Poemario)

Mensaje por lucia » 27 May 2018 17:04

Creo que me quedo con la última. Suena mas sincera que las otras, que parecen mas escritura automática con juegos de palabras en algunos caso que poemas.

Y la lista de la compra :noooo: :noooo:

Fiel poesía
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Re: Señor Ruinas (Poemario)

Mensaje por Fiel poesía » 16 Dic 2018 19:05

Es lo que tiene vender tu vida.
Que nadie cree en el altruismo.
Léeme la mano

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