Prólogo

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marilin
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Prólogo

Mensaje por marilin » 14 Mar 2007 11:06

Este es el prólogo de una novela de Fantasía heroíca que estoy escribiendo. Si les va, díganme qué les parece el comienzo. Se aceptan todo tipo de críticas, ja, ja.


Prólogo

Centenas de millones de años atrás, cuando las cosas apenas tenían nombre y no existían historias o leyendas para ser contadas, Rodeleira la musa de las flores tejió un velo de oro sobre un sistema galáxtico llamado “Denea” que en su lenguaje quiere decir: La favorita. Al ver el cariño que Rodeleira dejaba caer sobre el nombrado, Meidy la musa del canto decidió dar una dote de encantos maravillosos. Fue así que en poco tiempo Denea se convirtió en La favorita Idaria cantante.
No conforme, Meidy volvió a apuntar sus ojos hacia Denea y colocó en su interior un planeta verde como las tierras sembradas y azul como las aguas de los mares; solo después de crear aquellas nuevas cualidades que apenas le costaron unas flores de obsequio a Rodeleira, se sentó en su alto trono hecho de mariposas desde donde se dispuso a contemplar la belleza y esplendor que crecía prósperamente.
La tercera hermana kaliami, musa de los sueños que hasta aquel entonces dejaba descansar sus fantasías sobre nubes de transparentes burbujas de agua, concluyó que aquel era el lugar más bello que hubiese sido creado hasta dicha sauma, por eso dejó caer al interior de Denea semillas de un viejo árbol sagrado para que pudiera guiar a los caminantes en sus peregrinajes en tierras a las que llamó Redaydy que en el lenguaje de los dioses quiere decir “El planeta invensible.”
Próspero como ninguno, bello como néctares que no deben ser tocados, poderes divinos fueron entregados a los habitantes de Redaydy, criaturas pequeñas, grandes, perceptibles o insignificantes que pudieran parecer.
Mas Rodeleira, Meidy y kaliami despertaron una mañana conscientes que no podrían conservar por nuevos siglos la serenidad de aquellas maravillas. Dumdoy, era el padre de las musas. Dumdoy ordenó que en las siguientes lunas apartaran sus finas y progresivas manos del reino de Redaydi. Y fue a partir de entonces que sucedieron cosas aparentementes inexplicables. Quienes vivían bajo la total y placentera armonía, ajenos al abandono de los seres supremos, comenzaron a perder el interés por las cosas sencillas para empezar a mirar con ojos diferentes a sus semejantes. Y conocieron la envidia y la soberbia, y llegó la hostilidad que condujo a las guerras. Las guerras trajeron la ruina que deshizo el encanto de las bellas colinas y de los caudulosos ríos de Redaydi; enfermedades y caretías arrasaron prósperos reinos y sus ricas ciudades construidas en oro y cristal y se deshicieron los caminos que una vez fueron amados por los habitantes. Y así terminó por perderse el amor y el respeto hacia los otros, perdiéndose incluso los valores afectivos, como los viejos árboles sagrados que fueron arrancados de raíz por la furia de alguna mano misteriosa.
Dumdoy cansado de mirar a través del amuleto dorado que colgaba de su cuello, decepcionado, puso en evidencia su rabia mandó un ciclo de lluvias. Cinco siglos después que sucediera todo esto, el dios Dumdoy volvió a mirar a través de su amuleto dorado y volvió a reunir a sus musas.
-Deseo que vuelvan a llevar el control de Redaydi -les dijo-. Las tierras han dejado de ser fértiles, apenas crece algo en ellas. No veo criatura alguna y ya no escucho la risa de los pequeños.
-No es nuestra la culpa -espetó Kaliami, levantándose del lecho acorchonado de mariposas que emprendieron el vuelo para escapar por la ventana donde Meidy se asomaba-. Necesitamos muchas lunas para volver a establecer el orden.
-Todavía si quisiéramos encontrar la solución, pienso que los mortales tienen una segunda oportunidad para gobernarse por sí solos -dijo Rodeleira-. Mi velo se ha roto. Repararlo me costará algunos rayos de tormentas.
-¿Y entonces?
-Entonces...
-Entonces quiero una respuesta dentro de la próxima sauma –dijo. el dios Dumdoy-, de lo contrario lloverá por otros cinco siglos hasta que no quede ni un solo ser viviente en Denea.
Dumdoy se marchó seguido de la ligera brisa de los vientos del norte que una vez encerraba en la jaula del olvido, mas en el último sueño comenzaba a prepararlo para arrojarlo sobre Denea. Seguras de esto las tres musas se miraron unas a las otras. Rodeleira levantó un dedo y lo hizo girar por algunos segundos a la altura de su rostro blanco y ante ella apareció una suave corriente de aire al interior del círculo que iba trazando su dedo. Luego comenzaron a aparecer enjambres de flores, pero mucho antes que se materializaran abriendo sus esplendorosos capullos, se desvanecieron espiritualmente en el mismo aire y cientos y cientos minúsculas partículas de colores fueron desapareciendo como por encanto ante las pupilas. En los rostros de las tres musas no se apartaba la expresión crispada de una notable sorpresa triste.
-Hermana, ¿qué ha sucedido con tus poderes? -preguntó Kaliami, al mismo tiempo que llamaba a sus mariposas para que rehicieran su lecho. Estas no parecieron escucharlas. Volvió a llamarlas con el pensamiento imaginando cientos de sueños bellos, pero nada ocurrió. Sorprendidas otra vez, sus hermanas la vieron correr hacia la ventana abierta. Desde aquella parte del reino de su padre se veía la inmensidad de un abismo hecho de nubes y bosques de nieblas grises.
Meidy se levantó de golpe del pequeño banco transparente donde se había dejado caer. Preocupada, respiró ondo y para consolarse quiso entonar una de sus melodías preferidas, pero solo le escaparon suspiros silenciosos.
-Padre ha deshecho nuestro poderes para complicarnos las cosas _dijo Kaliami.
-No es cierto. Es obra de otro –replicó, Meidy.
-¿De quién?
-De nosotras –dijo, tranquilamente Rodeleira-. Seamos sinceras. En el fondo, seguimos pensando que los mortales tienen derecho a otra oportunidad.
-Es verdad -dijeron las otras dos.
Y Rodeleira:
-Pero no tenemos mucho tiempo. Padre destruirá a Denea si no encontramos la solución antes de la próxima sauma.
-Tendremos tiempo -espetó Meidy-. Dejémoslos.
-No entiendo a qué te refieres, hermana.
En el rostro de Meidy volvía la serenidad que la caracterizaba.
-Ahora explicaré –dijo- Todavía Rodaydy es próspero y puede recuperar el esplendor perdido. Démosle un ser que recupe este equilibrio, un ser capaz de llevar nuestro mensaje de paz al resto de todos los seres.
-¿Y quién puede ser?
-Veamos.
Tras haber lanzado un juramento en alta voz, las tres musas se sentaron alrededor de un círculo imaginario desde el que podían ver qué cosa ocurría en Denea. Era cierto que Dumdoy había mandado muchas lluvias, mas las tres musas, aunque si no deseaban desobecerle, unieron sus manos y las apuntaron hacia el planeta Redaydi. Un rayo de luz iluminó sus cielos y fue a posarse sobre un solo ser.
Última edición por marilin el 14 Mar 2007 16:41, editado 1 vez en total.

takeo
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Re: Prólogo

Mensaje por takeo » 14 Mar 2007 14:00

He empezado a leerte, Marilin, con toda mi mejor predisposición, pero la literatura Fantástica no es mi fuerte y me he quedado en el cuarto párrafo. Demasiados datos para mí sobre algo que me cuesta que entre en mi entendedera.
Quizá en papel, la cosa fuera mejor.
Siento no poder darte opinión, solo que escribes "colocó a su interior" y creo que sería "colocó en su interior" s.e.u.o.

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lucia
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Mensaje por lucia » 14 Mar 2007 15:59

Quitando el montón de faltas de ortografía y variaciones en los nombres, hay que decir que el planteamiento de la historia, al modo de los cuentos de campamento (me encantan), está bien, pero flojea la forma de desarrollarlo: no es sólo que parezca escrito para niños, es que a ratos la escritura es un pelín demasiado infantil.

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marilin
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Re: Prólogo

Mensaje por marilin » 14 Mar 2007 16:37

takeo escribió:He empezado a leerte, Marilin, con toda mi mejor predisposición, pero la literatura Fantástica no es mi fuerte y me he quedado en el cuarto párrafo. Demasiados datos para mí sobre algo que me cuesta que entre en mi entendedera.
Quizá en papel, la cosa fuera mejor.
Siento no poder darte opinión, solo que escribes "colocó a su interior" y creo que sería "colocó en su interior" s.e.u.o.


Hola takeo, se aceptan todo tipo de comentarios. Muchas gracias y corro a corregirlo. Me entristece que no te agrade este tipo de literatura. :cry: Ja, ja, no te procupes. A mí tampoco me gustan mucho. No he pasado del primer capítulo, precisamente porque no es el género que acostumbro a escribir.
Gracias otra vez.

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Mensaje por marilin » 14 Mar 2007 16:40

lucia escribió:Quitando el montón de faltas de ortografía y variaciones en los nombres.
¿Cómo? :shock: ¿Tan grave es la cosa?

Lucia, debes señalàrmelos, si no te toma mucho tiempo. Es que si no lo haces, seguiré como los ciegos... sin verlas.
gracias por anticipado.

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Mensaje por lucia » 14 Mar 2007 22:08

Lo de los nombres es con Redaydy y Redaydi. Algún error mas igualico que el que comenta Takeo. Y la verdad es que no te los puedo señalar porque con los relatos del concurso ando un poco pillada de tiempo. :?

Pero a la próxima, te los apunto :)

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Mensaje por marilin » 16 Mar 2007 12:12

Oh, qué triste! :cry:

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