Mi muy querido amigo Barsabá, perdona mi tardanza en escribir, pero llevaba unos días hecho un verdadero lío y digo bien, lío. Contraté TV por cable, teléfono e internet con su wifi y todo. Los muy eficientes me dieron sobre la marcha cuatro aparatos y un teléfono inalámbrico con todas las instrucciones en noruego, sueco o finlandés. Nunca fui electrónico y lo que toco me hace masa. Una semana jugando al mecano electrónico y hasta hoy no he conseguido que las cosas funcionen.
Me leí de un tirón ciento y pico de páginas, luego me metí en la vorágine inicial de cualquier exilado y, esta semana, entre cable y decodificador me la he terminado.
El planteamiento es interesante, la trama divertida, la comparativa permanente muy de Callejas, o tal vez de un tal señor Oliva con veinte años más.
| según mi parecer, abusas excesivamente de esas comparaciones simpáticas |
Vas hilvanando una historia dentro de la Historia, en la que, a veces, por su reiteración, resulta algo superficial
| ya sea Callejas en su investigación o Cristian en su explicación, emplean los mismos términos, dicen lo mismo y de la misma forma; prácticamente son calcos sus discursos históricos |
Es difícil entender que la Hermandad, tan secreta, tan bien organizada, tan juramentada de no decir ni pío, y el que se entere la diña, a la primera de cambio, el Cristian cante de plano toda la historia desde el principio hasta el final
Lucía es una exageración argumental más propia de una comedia que de una novela de intrigas.
| No entiendo el sentimiento de Callejas ni primer amor ni que se levantara la sotana. Una bruja sicópata no se quiere. Se puede sentir lástima, apiadarte de su enfermedad mental, pero quererla, estar enamorado, lo dudo. |
El giro sentimental que da Callejas al final
| declarándose enamorado de Lucía |
me pareció un subterfugio para no meterle un revolcón a Goretti, que era lo que pedía a gritos la novela.
A mí no me sirvió, las transparencias, la ducha de agua fría y todos sus esfuerzos por mantenerse a salvo en la habitación. [/spoiler]No es creíble que un cincuentón no le tire los tejos a Goretti, y que sólo, a lo largo de tantas páginas Callejas solo tenga un calentón
| Por salud mental del lector, |
la trama lo exigía, debía haber habido una recompensa sexual, ¡qué caramba! por muy quemao de nicotina, después de la escena a lo James Bond, Goretti se lo debía haber tirado en los lavabos de señora del Charle Degaulle
La figura de Goretti es espectacular, no solo por lo que enseña que parece no afectar al jesuitón de Callejas, sino porque se pasa de lista. Es difícil encontrar una chica Goretti y más en la facultad de periodismo: sólo hay que ver a las jovencitas que salen en los telediarios dando las noticias a pie de calle. Finalmente,[spoiler]no es verosímil que una chica de veintipocos, con padres, muy liberales, pero padres al fin y al cabo, adquiera una nueva identidad, digmos que en Eslovenia, y aquí paz y después gloria. Lo mismo sus padres pensaron que se había ido de vacaciones |
[spoiler]
En definitiva, he disfrutado leyendo una novela divertida con un trasfondo de intrigas, muy exagerada en términs generales pero, que en esa exageración está gran parte de su éxito.
Me he divertido y me ha servido para llenar un par de tardes.
Un abrazo
Fenix