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Si es que ya no se escriben libros como se escribían antes... Bartolomé Torres Naharro, un gran humanista y dramaturgo del siglo XVI, tiene escrita una comedia, Tinelaria, que transcurre en una posada en la que están de paso ciudadanos de casi todos los lugares de Europa. Y las palabras de cada personaje están en su propio idioma, es decir, que la obra está escrita en castellano, italiano, portugués y francés, además de latín.
También recuerdo el caso de un poema del trovador occitano Rimbaut de Vaqueiras, el Descort, en el que un muchacho conrteja a varias damas internacionales, y las seduce es sus diferentes idiomas. En total, aparecen el provenzal (que es la lengua del protagonista), el italiano, el francés, el gascón y el gallego-portugués.
De los escritores de ahora no se puede esperar tanta erudición y dominio de lenguas. Así que se conforman con meter las cuatro cositas que saben, aunque no peguen ni con cola.
La sensación producida, además del ridículo, es la de la caída de la convención idiomática que en muchas obras literarias existe. Leemos la Iliada en español pero sabemos que Paris habla griego. O leemos Sinuhé en español, sabiendo que ni el texto original está en egipcio antiguo, sino en finlandés, pero imaginamos que es egipcio.
El problema surge cuando estas convenciones se caen por falta de planificación. El cine, más que la literatura, es un muestrario infinito. En las películas de generales rusos díscolos que roban una bomba atómica para detonarla en Nueva York damos por hecho que el general ruso sabe inglés, y eso lo marcan con esos ridículos acentos ("los eniemigoss amerricanos peretseran entre tsenisas") que en los doblajes se conservan. Podemos admitir que todos los terroristas eslavos del cine sepan inglés. Pero no podemos admitir que incluso cuando no hay estadounidenses delante, el general ruso rebelde hable con sus secuaces ¡también en inglés, y con el acentillo de las narices! ¡¿por qué carajo no hablan en ruso?!
No he vistro la película de El código Da Vinci, pero en algunos fragmentos que ha sacado en la tele creo recordar que la tipa que hace de la criptógrafa francesa habla en inglés (español en el doblaje) con acento francés. Si la han doblado con el acentillo... ¿por qué Tom Hanks no habla en el doblaje con acento inglés? Sería lo lógico. Vemos que la convención se rompe porque un personaje la cumple y otro no.
Y ya que estanos con estas incongruencias idiomáticas, ¿por qué Charlton Heston se sorprende cuando ve un brazo de la Estatuda de la Libertad y descubre angustiado que está en la Tierra y no en un planeta perdido? Por Dios, si durante toda la película los monos han estado hablando en inglés, y él los entendía perfectamente... (la versión de Tim Burton, que es más absurda aún, conserva ese fallo garrafal).
En fin, que estos absurdos idiomáticos no son exclusivos de la literatura, y se producen creo que no por dejadez, sino simplemente porque el director piensa que los espectadores (masa amorfa a la que hay que mantener entretenida) no reparan en ellos. Pero nos subestiman...
_________________ No quiero ser muchos hombres. Quiero ser alguien y que tu armor desfallezca en mis labios, mi amada Matilde Urbach.
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