Aurora - Friedrich Nietzsche

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Josek
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Aurora - Friedrich Nietzsche

Mensaje por Josek » 28 Oct 2008 21:45

Editorial M. E. Editores del 94, 280 pp. Colección Clásicos de siempre.

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Contraportada:

"Con este libro -dice Nietzsche refiriéndose a Aurora- inicié mi campaña contra la moral". Y sigue advirtiendo Nietzsche: "¿Dónde busca el autor esa nueva mañana, ese delicado arrebol que aún está por descubrir y con el que comienza un nuevo día, o mejor, toda una serie, todo un mundo de nuevos días? En una inversión de todos los valores, en una liberación de todos los valores morales, en un afirmar y en un creer en todo lo que hasta hoy se ha venido prohibiendo, despreciando y maldiciendo".


Último aforismo de Aurora:

575

NOSOTROS, LOS AERONAUTAS DEL ESPÍRITU. Todos esos pájaros intrépidos que vuelan rumbo a lo lejano, a lo más lejano, ¡en alguna parte, ciertamente, los abandonarán sus fuerzas y se posarán en lo alto de un mástil o en una estéril roca, y aún estarán muy agradecidos por tan pobre alojamiento! Pero ¡quién va a inferir de esto que delante de ellos ya no hay inmensos ámbitos libres que han volado tan lejos como es posible volar! Todos nuestros grandes maestros y precursores se han detenido al fin en algún punto, y no es precisamente la postura más noble y elegante la de la fatiga que se detiene; nos pasará igual también a mí y a ti. Mas ¡qué nos importa¡ ¡Otros pájaros volarán más lejos! Esta compresión y creencia nuestra vuela, rivaliza con ellos hacia lo lejos y lo alto; se eleva verticalmente sobre nuestra cabeza y su impotencia y desde las alturas otea las lejanías vislumbrando las bandadas de otros pájaros mucho más poderosos que nosotros que enfilarán hacia donde nosotros hemos enfilado y donde todo es todavía mar, mar ¡nada mas que mar!. ¿Y adónde nos encaminamos? ¿Es que queremos cruzar el mar? ¿Adónde nos arrastra este poderoso afán que anteponemos a cualquier goce? ¿Por qué precisamente en esta dirección hacia allí donde hasta ahora se han puesto todos los soles de la humanidad? ¿Se dirá acaso algún día que también nosotros, tomando rumbo al oeste esperábamos llegar a una India, pero que nos tocó naufragar en lo infinito?; ¿O no, hermanos míos? ¿O no?

Friedrich Nietzsche



Palabras de Nietzsche sobre Aurora sacadas del Ecce Homo:

Aurora
Pensamientos sobre la moral como prejuicio

1
Con este libro empieza mi campaña contra la moral. No es que huela lo mas mínimo a pólvora: en él se percibirán olores completamente distintos y mucho más amables, suponiendo que se tenga alguna finura en la nariz. Ni artillería pesada, ni tampoco ligera: si el efecto del libro es negativo, tanto menos lo son sus medios, esos medios de los cuales se sigue el efecto como una conclusión, no como un cañonazo. El que el lector diga adiós a este libro llevando consigo una cautela esquiva frente a todo lo que hasta ahora se había llegado a honrar e incluso adorar bajo el nombre de moral no está en contradicción con el hecho de que en todo el libro no aparezca ni una sola palabra negativa, ni un solo ataque, ni una sola malignidad, - antes bien, repose al sol, orondo, feliz, como un animal marino que toma el sol entre peñascos. En última instancia, yo mismo era ese animal marino: casi cada una de las frases de este libro está ideada, pescada, en aquel caos de peñascos cercano a Génova, en el cual me encontraba solo y aún tenía secretos con el mar. Todavía ahora, si por casualidad toco este libro, casi cada una de sus frases se convierte para mí en un hilo, tirando del cual extraigo de nuevo algo incomparable de la profundidad: toda su piel tiembla de delicados estremecimientos del recuerdo. No es pequeño el arte que lo distingue en retener un poco cosas que se escabullen ligeras y sin ruido, instantes que yo llamo lagartos divinos, retenerlos no, desde luego, con la crueldad de aquel joven dios griego que simplemente ensartaba al pobre lagartillo, pero sí con algo afilado de todos modos, con la pluma... «Hay tantas auroras que todavía no han resplandecido» - esta inscripción india está colocada sobre la puerta que da entrada a este libro. ¿Dónde busca su autor aquella nueva mañana, aquel delicado arrebol no descubierto aún, con el que de nuevo un día ¡ ay, toda una serie, un mundo entero de nuevos días! se inicia? En una transvaloración de todos los valores, en el desvincularse de todos los valores morales, en un decir sí y tener confianza en todo lo que hasta ahora ha sido prohibido, despreciado, maldecido. Este libro que dice sí derrama su luz, su amor, su ternura nada más que sobre cosas malas, les devuelve otra vez «el alma», la buena conciencia, el alto derecho y privilegio de existir. La moral no es atacada, simplemente no es tomada ya en consideración. Este libro concluye con un «¿o acaso?», es el único libro que concluye con un «¿o acaso?».

2
Mi tarea de preparar a la humanidad un instante de suprema autognosis, un gran mediodía en el que mire hacia atrás y hacia delante, en el que se sustraiga al dominio del azar y de los sacerdotes y plantee por vez primera, en su totalidad, la cuestión del ¿por qué?, del ¿para qué? , esta tarea es una consecuencia necesaria para quien ha comprendido que la humanidad no marcha por sí misma por el camino recto, que no es gobernada en absoluto por un Dios, que, antes bien, el instinto de la negación, de la corrupción, el instinto de décadence ha sido el que ha reinado con su seducción, ocultándose precisamente bajo el manto de los más santos conceptos de valor de la humanidad. El problema de la procedencia de los valores morales es para mí un problema de primer rango, porque condiciona el futuro de la humanidad. La exigencia de que se debe creer que en el fondo todo se encuentra en las mejores manos, que un libro, la Biblia, proporciona una tranquilidad definitiva acerca del gobierno y la sabiduría divinos en el destino de la humanidad, esa exigencia representa, retraducida a la realidad, la voluntad de no dejar aparecer la verdad sobre el lamentable contrapolo de esto, a saber, que la humanidad ha estado hasta ahora en las peores manos, que ha sido gobernada por los fracasados, por los astutos vengativos, los llamados «santos», esos calumniadores del mundo y violadores del hombre. El signo decisivo en que se revela que el sacerdote (incluidos los sacerdotes enmascarados, los filósofos) se ha enseñoreado de todo, y no sólo de una determinada comunidad religiosa, el signo en que se revela que la moral de la décadence, la voluntad de final, se considera como moral en sí, es el valor incondicional que en todas partes se concede a lo no-egoísta y la enemistad que en todas partes se dispensa a lo egoísta. A quien esté en desacuerdo conmigo en este punto lo considero infectado. Pero todo el mundo está en desacuerdo conmigo. Para un fisiólogo tal antítesis de valores no deja ninguna duda. Cuando dentro del organismo el órgano más diminuto deja, aunque sea en medida muy pequeña, de proveer con total seguridad a su autoconservación, a la recuperación de sus fuerzas, a su «egoísmo», entonces el todo degenera. El fisiólogo exige la amputación de la parte degenerada, niega toda solidaridad con lo degenerado, está completamente lejos de sentir compasión por ello. Pero el sacerdote quiere precisamente la degeneración del todo, de la humanidad: por ello conserva lo degenerado - a ese precio domina él a la humanidad. ¿Qué sentido tienen aquellos conceptos-mentiras, los conceptos auxiliares de la moral, «alma», «espíritu», «voluntad libre», «Dios», sino el de arruinar fisiológicamente a la humanidad? Cuando se deja de tomar en serio la auto conservación, el aumento de fuerzas del cuerpo, es decir, de la vida, cuando de la anemia se hace un ideal, y del desprecio del cuerpo «la salud del alma», ¿qué es esto más que una receta para la décadence? La pérdida del centro de gravedad, la resistencia contra los instintos naturales, en una palabra, el «desinterés» - a esto se ha llamado hasta ahora moral... Con Aurora yo fui el primero en entablar la lucha contra la moral de la renuncia a sí mismo.-

Friedrich Nietzsche


Fuente

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Última edición por Josek el 24 Dic 2008 20:33, editado 1 vez en total.

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Re: Aurora - Friedrich Nietzsche

Mensaje por Josek » 29 Oct 2008 23:15

Bueno en este libro se dedica, Nietzsche, con sus sentencias y aforismos a machacar los aspectos de la moral judeocristiana que segun él amordazan el pensamiento occidental pero de una forma más sutil, más suave, que sus escritos posteriores, aunque tampoco sin morderse la lengua. Esta forma de escribir aforística parece desorganizada (muy dada a malinterpretaciones y manipulaciones) y que no sigue una estructura preconcebida, Nietzsche, intenta socabar poco a poco con mensajes y ondanadas cortas los grandes muros religioso-culturales que, según su visión, impedían el desarrollo sano del hombre como tal. Parece ser que Humano, demasiado humano, Aurora y La gaya ciencia fueron el preludio y la preparación de la que sería su siguiente obra, Así habló Zaratustra, la culminacion y exposición de su ideario tras la labor de zapa y derribo de sus anteriores libros.

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Re: Aurora - Friedrich Nietzsche

Mensaje por Felicity » 19 Dic 2008 22:59

creo que es uno de los que van a sacar en bolsillo para Enero ;)
si alguien le interesa
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Re: Aurora - Friedrich Nietzsche

Mensaje por fabian » 10 Feb 2009 11:24

No me he podido resistir,hojeandolo en la librería ,y leyendo muy por encima,me ha calado.Un poco de lúz a tan plomizo cielo será el resultado,espero.

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*Pensamiento clasicos*

Un poco más cara que la edición M.E. editores.

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