merxe escribió:
Por ejemplo cuando el trompetista va a hablar con el médico, y tiene una conversación sobre LAS RUBIAS.
Impactante, ¿verdad?

Yo se lo leí a mi mujer, que es rubia, y pilló un buen rebote.

Vaya párrafo el del médico. Pero aún te queda lo mejor sobre este tipo.
Yo lo he terminado este mediodía y me ha parecido una novela muy inteligente. Me ha gustado mucho más que
La insoportable levedad del ser, que ya es decir. Tal vez porque es más novela, tiene, aparentemente, menos de ensayo o filosofía, o lo que tiene de filosofía queda impregnando los dinámicos diálogos que forman el relato.
Ves a los personajes, cada uno con su problema, y te preguntas: ¿Por qué no lo hizo así? Y luego dices: Yo hubiera hecho lo mismo quizás. ¿No lo he hecho ya en ocasiones sin que esté en juego la vida de nadie pero sin tener en cuenta las consecuencias? Kundera exagera las repercusiones de algunas actitudes, el resultado de la omisión, de la decisión equívoca. Es sorprendente cómo se enlazan las vidas de los personajes, casualidades que no lo son, cómo los personajes llegan simultáneamente al clímax de la historia de la forma más natural.
El drama subyace en todo momento, pero se esquiva, pareciendo que no puede haber un mal final, aunque lo creamos inevitable. Cómo juega Kundera con nosotros, los lectores. Al contrario que en una novela convencional, aquí el lector apenas construye la historia, la hace suya. ¡El autor nos manipula, llevándonos por donde quiere!
Los personajes, a cual más excéntrico, son llamativos. Me decanto por Kalima y el americano.
Me ha parecido una novela sorprendente, maravillosa, de las que releería encantado pasado un tiempo.