Gracias, Arwen, por abrir el hilo
Felicity, igual te suena de mi propio avatar... Desgraciadamente, sólo está disponible por internet; de momento, ni las editoriales, ni los jurados de los premios, ni la única agente a la que he enviado el manuscrito me han hecho mucho caso. La única ventaja de internet es que puedes leer un capítulo gratis pinchando
aquí
Y ya que está abierto el hilo, voy a tratar de comentar algo más sobre la novela.
En primer lugar, un aviso: no es una novela que siga los cánones de la ciencia-ficción. Contiene elementos de este género, cierto es, pero también muchos otros que la alejan de él.
La trama se centra en dos sucesos inexplicables. El primero consiste en un extraño resultado que los protagonistas obtienen en un experimento. Se trata de dos jóvenes físicos y una extravagante jefa que, repentinamente, ven cómo el acelerador de partículas que están manejando comienza a generar datos raros, que ninguno de los tres consigue comprender.
El segundo suceso, que ocurre más o menos al mismo tiempo, es mucho más extraño e inexplicable. Como también se produce al principio de la novela, me animo a desvelarlo, aunque con un poco de intriga. La idea que desencadenó toda la historia se me ocurrió tras la muerte de Juan Pablo II, cuando en todos los medios de comunicación se explayaban con los detalles sobre el proceso de elección del nuevo papa. Entonces, de repente, pensé:
| "este procedimiento es tan secreto que si todos los cardenales electores desaparecieran sin dejar rastro durante el cónclave, nadie se daría cuenta". |
Y eso es lo que sucede.
No obstante, como escritor, más que el desarrollo de estos dos acontecimientos, me interesaba mucho más cómo los viven los personajes, sobre todo los dos jóvenes físicos. La novela comienza y termina con un monólogo en primera persona de uno de ellos, Raúl, que le habla a un amor, mitad real y mitad ficticio. Todos los capítulos intermedios pueden entenderse como una recreación de todo lo sucedido, desde distintos puntos de vista, que Raúl recopila para que este amor comprenda y haga suyas todas las experiencias que ha vivido.
El otro joven científico, Juan, también está obsesionado con un amor, éste del pasado, cuya ruptura rememora una y otra vez porque no la termina de comprender.
Y la tercera científica, la jefa, Hemilia (sí, con hache), transfiere sus extravagancias al lenguaje y a la narración.
Y, como repetía una y otra vez Mayra Gómez Kemp, presentadora del que fue mi programa favorito de televisión durante mi tierna infancia, "hasta aquí puedo leer".