El guardián y la sociedad de los cuervos

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cucho2887
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Registrado: 16 Feb 2012 22:04

El guardián y la sociedad de los cuervos

Mensaje por cucho2887 » 16 Feb 2012 22:43

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leanla y me dicen si les gusta para subir mas fragmentos
El guardián y la sociedad de los cuervos



Origen




La mayoría de las personas le tienen miedo a la oscuridad, un lugar oscuro siempre resulta tenebroso y escalofriante, por mi parte yo siempre le he temido a los lugares cerrados, desde pequeño desarrollé esta fobia, debido a un hecho que marcó mi vida. Cuando tenía 5 años, unos hombres irrumpieron en mi casa, ubicada en un pequeño pueblo llamado Half Moon Bay, al norte de California. Eran aproximadamente las 12 de la noche, cuando tres hombres vestidos de negro entraron sin avisar. Todavía puedo escuchar a mi madre gritando asustada, y a mi padre tratando de detenerlos , después de eso, el silencio de algo que no sabía que era, reinó en la casa, yo me asusté tanto que corrí y me oculté en un pequeño cuarto, ubicado entre el closet y la pared. El cuarto era tan diminuto, que apenas cabía yo parado. De pronto unos pasos comenzaron a subir las escaleras y mi corazón comenzó a latir de una manera increíble, era como si estuviera jugando a las carreras, no sabía que pasaba más rápido; si los latidos de mi corazón o mi respiración. Y los pasos que seguían subiendo, no paraban.


En unos segundos, la sombra apareció por la parte de abajo de mi puerta, no sabía quién era, ni que era lo que querían, aunque el miedo me decía que no eran buenas personas. La perilla de la puerta comenzó a girar lentamente, como si no quisieran hacer ruido, hasta que la puerta se abrió y entre la rendija de la puerta y la pared, pude ver a ese hombre sin rostro que recorrió mi cuarto como si estuviera buscando algo. Por un momento pensé en salir, aún sin saber de que se trataba todo, tal vez podían ser personas buenas que solo habían ido a ayudar, pero un miedo en mí, de nuevo me hizo temer que me encontraran. Una costumbre que siempre tuve, de dejar la ventana abierta, en un lugar donde las temperaturas descienden a los ―5 grados, como Half Moon Bay, me salvó la vida. El hombre se acercó a la ventana, y pensando que yo había escapado por ahí se aproximó para cerciorarse. En ese momento se escucharon más ruidos en la parte de abajo, esto pareció espantar a los hombres de negro, al punto de salir por la ventana con sus dos acompañantes.


Ni siquiera en ese momento pude respirar tranquilo, el salir de ese lugar fue lo más difícil que hasta la fecha había hecho en mi vida. Cada paso que daba me parecía una eternidad, y pensaba que pasarían mil cosas en un segundo. Al final lo logré y salí de mi habitación. En el pasillo de las escaleras había mucho desorden; jarros quebrados y cosas en el piso. Mientras miraba todo, bajaba las escaleras y me preguntaba dónde estarían mis padres.


―Mamá.―dije pensando que ella me contestaría.


Pero en su lugar el silencio me contestó con nada, seguí avanzando por la sala y tras el sillón encontré lo que más temía: mi padre y mi madre yacían en el piso. Los dos con un balazo en la cabeza. Me impresioné tanto que me desmayé, y cuando desperté estaba en el mismo lugar de siempre: en la cama del orfanato St. Lucas; el lugar donde he estado desde la tragedia y donde he tenido la misma pesadilla desde que llegué aquí hace 13 años.


El orfanato St Lucas está ubicado en una montaña boscosa, a una hora de la ciudad. En realidad se trataba de un antiguo monasterio abandonado, pero un grupo de monjas lo había adaptado para dar albergue a niños huérfanos, y desde entonces el lugar se sostenía solo con donativos. Muchos jóvenes habían querido escapar de sus paredes, al no estar de acuerdo con las normas religiosas que ahí se seguían, pero solo una joven lo logró. Recuerdo muy pocas cosas de ella, era muy callada, pero muy linda a la vez, se hablaba mucho de ella pero poco se sabía, nunca nadie habló con ella, acostumbraba a sentarse, en la esquina más solitaria del orfanato, y a la hora de la comida se limitaba a tomar una fruta y volvía a su lugar. Recuerdo que un día, como era de costumbre, algunos chicos comenzaron a molestarme, eran tres y más grandes que yo, fue la primera vez que escuché su nombre:


―¡Amanda! ―le dijo uno de los que me molestaba, pero ella solo camino hacia nosotros.
―¿Qué le hacen? ―preguntó casi entre dientes.
―Solo nos estamos divirtiendo, así que no te metas ―le contestó el niño.

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lucia
Cruela de vil
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Re: El guardián y la sociedad de los cuervos

Mensaje por lucia » 18 Feb 2012 18:10

Deberías decir el país, en muchos con 18 años ya no admiten a los chavales en los orfanatos. Y cuida las tildes.

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