El sueño de Alicia- Eduardo Punset

Incluye ensayos, divulgación, pensamiento, crítica...

Moderador: Pseudoabulafia

Responder
Avatar de Usuario
Gamow
Vivo aquí
Mensajes: 6324
Registrado: 24 Oct 2011 16:54

El sueño de Alicia- Eduardo Punset

Mensaje por Gamow » 18 Jul 2013 12:57

Imagen

Editorial: DESTINO
Autor: Eduardo Punset
ISBN: 9788423346950
Año edicón: 2013

«Me llamo Alicia. Aunque en esta historia yo soy lo de menos. Sólo pretendo transmitiros el legado de personas sabias, de investigadores y científicos que han tenido la osadía de romper barreras, y descubrirnos nuevos conocimientos científicos que creíamos imposibles. »

En El sueño de Alicia, de la mano de Eduardo Punset y de su protagonista, Alicia —«verdad», en griego—, nos introduciremos en el futuro de la ciencia y de la vida, e indagaremos en la arqueología de las emociones que va a conformar a la humanidad en las próximas décadas. A través de la historia de Alicia, descubriremos la importancia de las emociones, los secretos de cómo funciona la memoria, los más recientes experimentos sobre plasticidad cerebral, los universos paralelos, el espacio-tiempo y el apasionante nuevo mundo de las redes sociales…


*A la venta 03/09/2013
Leyendo: ¿?
Recuento 2019

Avatar de Usuario
Pseudoabulafia
Vivo aquí
Mensajes: 16777
Registrado: 11 Feb 2011 23:45

Re: El sueño de Alicia- Eduardo Punset

Mensaje por Pseudoabulafia » 23 Jul 2013 13:20

Gamow, muchas gracias por abrir hilo y adelantarte tanto en las novedades editoriales. :D

Avatar de Usuario
lucia
Cruela de vil
Mensajes: 66669
Registrado: 26 Dic 2003 18:50

Re: El sueño de Alicia- Eduardo Punset

Mensaje por lucia » 11 Sep 2013 16:50

Os dejo la información del dossier de prensa.
Destino escribió:DOSSIER DE PRENSA

La obra
El sueño de Alicia
La vida y la ciencia se funden en la historia más emocionante.


Alicia pregunta, Luis responde. Ella es la alumna que aprende y él es el mentor que instruye. Muchos años les separan, pero el amor y la admiración les une. Alicia es la joven que plantea infinidad de preguntas, y Luis el Gran Sabio que contesta todas sus consultas. Cómo ambos llegaron a encontrarse es solo cuestión de mirar atrás y ordenar los recuerdos: un largo viaje en autobús y mucho tiempo para hablar. Sus orígenes y evolución son realmente dispares, pero la soledad, las ansias de conocimiento y una inevitable atracción termina por juntarles. En Puebla, la ciudad de las ideas, comienza una historia en la que ciencia y emoción acaban confluyendo, una historia con dos personajes principales ya predestinados, el conocimiento y la vida.

El libro comienza con una carta de la protagonista, que en el fondo, se convierte en una verdadera declaración de intenciones:

«Me llamo Alicia. Aunque en esta historia yo soy lo de menos. Sólo pretendo ser un vehículo, un altavoz, una suerte de guía, para transmitiros un legado, el legado de personas sabias, de investigadores y científicos que han tenido la osadía de romper barreras, de superar los límites heredados o las imposiciones del pensamiento rígido y descubrirnos avances y nuevos conocimientos científicos que creíamos imposibles.»

A través del prolongado debate que se establece entre Alicia y Luis, se descubrirá esa fina línea que une, y al mismo tiempo parece separar, la razón de la inquietud, la sabiduría y la ciencia de la emoción. Porque si nuestra realidad, nuestra conducta y nuestro aprendizaje está marcado por las emociones, darle una explicación científica a las mismas parece algo imprescindible para acercarnos a la verdad del ser humano. La curiosidad y el profundo interés por aprender que muestra Alicia se complementarán entonces con la dilatada capacidad de Luis por enseñar.
«–¿Cómo es posible que vosotros, sesudos pensadores y científicos, no os hubierais dado cuenta de que el resto de mortales decidíamos sólo intuitivamente? –le recordó Alicia a Luis–. Nos teníais prohibido declarar que la intuición era una fuente dl conocimiento tan válida como la razón... Es más, es la única.»

Alicia y su sueño representan una invitación a indagar en el futuro de la ciencia y de la vida, en la arqueología de las emociones, a conocer un poco más esa realidad interior que condiciona nuestra felicidad. A través de su historia, de la narración de su aprendizaje junto al Gran Sabio, el lector podrá descubrir las facetas más interesantes de la intuición, los universos paralelos, cuales son los motores que impulsan la memoria, el destacado valor de la experiencia, la sociabilidad del cerebro humano, los más recientes estudios científicos en torno a la plasticidad cerebral, o sobre el proceso de aprendizaje.

«–Eres una magnífica alumna, Alicia. Me sorprenden gratamente, como siempre, tu lógica y tu capacidad de síntesis. Es justo así. La gran contribución de neurólogos como Richard Davidson al conocimiento moderno ha consistido en demostrar que el cerebro es un órgano especialmente diseñado para aprender, porque sabe concentrar su atención y cambiar a la vez su respuesta en función de la experiencia individual.»

Eduardo Punset armoniza hábilmente en un solo tomo muchas de las experiencias y teorías, tanto científicas como humanísticas, de grandes sabios e investigadores. Oliver Sacks, Daniel Schachter, Richard Gregory, Abraham Marlow, Antonio Damasio, Richard Davidson, Gero Miesenböck, Pierre Magistratti, Hidehiko Takahashi, David Bainbridge, José Delgado, David Lagunas, Paul Stinhardt, Ken Robinson, Simon Baron-Cohen o Gerd Kempermann mostrarán, a modo de acertado debate, algunos de sus descubrimientos. En un ejercicio claro de divulgación científica y a través de un ‘sueño’ que terminará fusionando ficción y realidad, el lector podrá valerse de la ciencia para mejorar su calidad de vida.

«La memoria acumula los grandes trazos del pasado, mientras que las convicciones o las pasiones fabulan el resto de la realidad a la conveniencia del personaje protagonista.»

Son palabras del mismo Punset las que justifican la construcción de este sueño: “Este libro lleva años acompañándome. Confieso que después de cada uno de mis encuentros con científicos y sabios siempre me iba con la ilusión de encontrar el tiempo necesario para poder sentarme, por fin, a escribir algo vibrante que fusionara la aventura vital con los últimos descubrimientos de la ciencia. Ahora sí, gracias a la voz de Alicia y sus experiencias, puedo celebrar con vosotros la conclusión de esta historia. Encontraréis en sus páginas mucha ciencia pero esta vez, también, mucha vida”.

Arqueología de las emociones

El origen de nuestra tristeza no es el odio de los demás, sino el desprecio de uno mismo.

La relación atormentada que Alicia tuvo con un mariachi les servirá de excusa para hablar de las emociones y los sentimientos tóxicos, de los impulsos que no se pueden dominar, de los celos, del hermetismo social, o de la individualidad aprendida en contra de la herencia genética. Lo importante siempre es tener una personalidad de la que uno se sienta plenamente satisfecho y que le haga feliz. Si ese perfil emocional obsesiona o impide avanzar a la persona, entonces es cuando se debe afrontar un posible cambio. Recordar su matrimonio fallido con Julio, en contraste con el equilibrio y armonía que ahora le aporta Luis, es causa de nuevas reflexiones. Una relación desatinada no tiene por qué obligar a un cambio de carácter, puede ser solo cuestión de enfoques distintos. Una relación dominada por las pasiones conduce a la inseguridad y la frustración, emociones negativas ligadas ineludiblemente a necesidades sociales del cerebro humano como el amor o el afecto.

«Los celos del mariachi mostraban una virulencia inusitada porque, efectivamente, la preservación de su valor social constituía una necesidad equiparable a cualquier otra necesidad física como la sed o el hambre, y, por ello, cuanto más abrupta y tajante la pérdida causada por la decisión social, mayor era la compensación exigida por el acoso.»

Cuando Alicia tiene que colaborar en la realización de unas entrevistas para televisión a varios científicos, entrará en conexión con ideas que hasta ahora solo había vislumbrado de soslayo: considerar la intuición una fuente de conocimiento tan válida como la razón; la existencia de otros universos como el nuestro, incluso la de nuestro propio doble; percibir las neuronas como entidades eléctricas que son, y que se comunican entre sí por impulsos eléctricos... surge entonces la posibilidad de aplicar luz al cerebro para modificar sus reacciones. Entonces las preguntas vuelven a fluir: ¿todo pasa por el cerebro? ¿qué mecanismos generan desórdenes como la depresión o la ansiedad? ¿es el amor un subproducto cultural o es fruto de la biología?

«Mucha gente ha aprendido a describir la belleza de un crepúsculo, contrastando la oscuridad agonizante del paisaje con el esplendor radiante del sol a punto de hundirse en el horizonte. Nadie ha tenido la oportunidad, en cambio, de expresar lo que le pasa por dentro a una persona cuando aparecen dos ojos muertos debajo de unos párpados con vida.»

El encuentro con Maggie, una culta y sensible taxista londinense, hace que Alicia delibere con ella sobre cuestiones humanas que verdaderamente la obsesionan como son la soledad, la tristeza o el amor. En el fondo resulta complicado hacer ver que tanto las emociones como el dolor, las ansias sexuales o los sentimientos religiosos son solo el subproducto de puras maquinaciones mentales. Dentro de esa asimilación de caracteres, de esa empatía, también hay lugar para las dudas personales, el desprecio o la tan escondida psicopatía de ciertos individuos.

«Los psicópatas no pueden citarse como ejemplo del buen funcionamiento de las emociones, entre otras cosas por su ausencia total de empatía, porque les trae sin cuidado el impacto de su conducta sobre los demás y porque, estando en gran parte el futuro diseñado por el torbellino emocional, son incapaces de planificarlo. [...] Y esa conducta, en el fondo, es la misma que tienen muchos políticos que aceptan, consienten o promueven el brutal recorte del estado del bienestar que estamos viviendo, a sabiendas de que ellos han prevaricado, traficado con influencias o directamente robado, y con pleno conocimiento de que su soberbia y desfachatez arruina vidas y destroza hogares. Sin remordimientos. Psicopatía en estado puro.»

Life is a mistake

La realidad era tan compleja que parecía una equivocación.

Alicia tuvo que esperar a una nueva ponencia de Luis para percatarse de algo que era realmente evidente, el predominio de las emociones negativas. Aprender a gestionar esas emociones se hace indispensable, que el miedo o la tristeza sirvan para superar una situación de crisis. Llegar a ese punto de preparación es bastante más importante a la hora de garantizar los niveles de felicidad. Sin embargo, las terapias contra la depresión pasan por el uso de antidepresivos que se aplican sin la previa experimentación animal.

«Todo ello está presente en el cerebro de una mosca de la fruta; creo que al estudiar este animal relativamente simple y manejable podemos establecer los principios fundamentales del funcionamiento del cerebro.»

Es en su sueño donde Alicia adquiere una conexión especial con el tiempo, y con todas aquellas personas de su pasado con las que dejó conversaciones pendientes o dudas sin despejar. Solo recuerda con nitidez las voces de sus padres y de sus siete hermanos. Es en ese diálogo sordo que descubre la ligazón entre creatividad y esquizofrenia, entre éxito y desvarío mental.

«La curiosidad, el movimiento y la exploración nos premia, ya de adultos, con nuevas neuronas que nos individualizan, nos hacen distintos y mejores.»

El tiempo va pasando, y los años se notan sobre todo en el cabello más cano de Luis. Aún así las conversaciones y debates se siguen sucediendo. A veces profundizan todavía más en la decisiva influencia que las emociones tienen en nuestras percepciones, en esa confusión que puede producirse entre emoción y pensamiento. Y otras veces, tomando como referencia las teorías y estudios de determinados científicos, prefieren bucear en la interacción con el medio que termina esculpiendo no solo nuestra mente sino también nuestro ADN.

«Plasticidad cerebral, esa propiedad del cerebro de cambiar su estructura y sus patrones de actividad a lo largo de toda la vida, a causa de las experiencias a las que nos enfrentamos y a nuestros propios pensamientos.»

Un inesperado accidente en la bañera somete a Alicia a la esclavitud transitoria de una silla de ruedas, y con ello a diversas reflexiones asociadas al envejecimiento y la senectud del cuerpo y del sistema inmunológico. Han transcurrido ya algunos años desde la última vez que se vieron, y aunque ella sigue contando con él para muchas cosas, no puede evitar sentir en torno a su gran maestro un frío temor que la acosa aún más durante esos días, la idea de su muerte. Ya hay pruebas contundentes de que el cerebro interviene en nuestro declive físico y psicológico. Pero ¿qué ocurre durante el envejecimiento?

«Por primera vez, Alicia podía anticipar lo que estaba a punto de ocurrirle: su envejecimiento, ahora lo sabía, comenzó por la activación en el hipotálamo de una proteína denominada NF-kB. Quién sabe por qué esa activación conduce a un declive metabólico y sistémico que puede llevar a la pérdida de las funciones hepáticas.»

Ten un camino blanco

La belleza, que tanta gente busca, es la ausencia de dolor.

Aunque el sueño vital va llegando a su fin, todavía queda tiempo en este viaje para tratar el estrés, el apoyo afectivo que ayude a superarlo, la teoría de la mente, el poder de las actuales redes sociales... Todavía queda tiempo para ahondar en la soledad como ese gran enemigo del ser humano, para analizar la posibilidad de gestionar nuestro propios sentimientos... Todavía queda tiempo, quizás un suspiro, para recopilar y hacer públicos a través de las redes los doce preceptos del Gran Sabio que permitan encarar el futuro con fuerza y esperanza, ‘doce preceptos nuevos para poder cumplir los diez mandamientos viejos’.

«Una de cada cuatro personas está enferma de soledad, tristeza, depresión, estrés o discapacidad mental, y, salvo darles estupefacientes y proporcionarles tratamiento con antidepresivos, se hace muy poco por ellos. ¡Es tan fácil imaginar un horizonte muy cercano en el que será posible gestionar lo más recóndito del corazón, del cerebro y de los músculos!»

Responder