Página 1 de 1

Macedonio Fernández

Publicado: 21 Jul 2010 15:33
por Murke
Macedonio Fernández
(1 de junio de 1874, Buenos Aires, Argentina - 10 de febrero de 1952, Buenos Aires, Argentina)

Imagen

Escritor, abogado y filósofo argentino, autor de novelas, cuentos, poemas, artículos periodísticos, ensayos filosóficos y textos de naturaleza inclasificable. Ha ejercido una gran influencia sobre la literatura argentina posterior, especialmente en Jorge Luis Borges, Julio Cortázar y Ricardo Piglia. Es célebre por su novela Museo de la Novela de la Eterna, publicada póstumamente en 1967.
Wikipedia

Obras
No toda es vigilia la de los ojos abiertos (1928)
Papeles de Recienvenido (1929)
Una novela que comienza. Prólogo de Luis Alberto Sánche (1940)
Papeles de Recienvenido (1944)
Poemas. Prólogo de Natalicio González (1953)
Museo de la Novela de la Eterna. Advertencia de Adolfo de Obieta (1967)
Museo de la Novela de la Eterna / Macedonio Fernández; edición de Fernando Rodríguez Lafuente (1995)
No toda es vigilia la de los ojos abiertos y otros escritos. Advertencia de Adolfo de Obieta (1967)
Cuadernos de todo y nada (1972, 2a. ed. 1990)
Teorías. Ordenación y notas de Adolfo de Obieta (1974) (Obras completas, vol. III)
Adriana Buenos Aires; última novela. Ordenación y notas de Adolfo de Obieta (1975) (Obras completas, vol V).
Museo de la Novela de la Eterna; primera novela buena. Ordenación y notas de Adolfo de Obieta (1975) (Obras completas, vol VI)
Epistolario. Ordenación y notas de Alicia Borinsky (1976) (Obras completas, vol. II)

_________________________________________
¿Alguien que conozca a este autor? Yo ni siquiera había oído hablar de él, aunque veo que sentó bases en la literatura argentina. El caso es que tengo que decidir si quiero hacer una asignatura sobre este autor (concretamente El museo de la novela eterna), y en internet no encuentro mucha información sobre él, aparte de la biografía de wikipedia. Alguien que me lo recomiende o que me anime a no meterme en la asignatura? :roll:
Lo que cuenta la wikipedia:
Macedonio Fernández (Buenos Aires, 1 de junio de 1874 - 10 de febrero de 1952). Escritor argentino, autor de una obra sumamente original y compleja, que incluye novelas, cuentos, poemas, artículos periodísticos, ensayos filosóficos y textos de naturaleza inclasificable. Ha ejercido una gran influencia sobre la literatura argentina posterior.
Hijo de Macedonio Fernández, estanciero y militar, y de Rosa del Mazo Aguilar Ramos. En 1887 cursa sus estudios en el Colegio Nacional Central.

Durante 1891-1892 publica en diversos periódicos una serie de páginas costumbristas incluidas más tarde en Papeles antiguos, primer volumen de sus Obras completas (Buenos Aires: Corregidor). Compañero y amigo íntimo de Jorge Guillermo Borges (padre de Jorge Luis Borges), comparten el interés por el estudio de la psicología de Herbert Spencer y por la filosofía de Arthur Schopenhauer.

En 1897 la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires le otorga el título de doctor en jurisprudencia por una tesis titulada Sobre las peronas que todavía permanece inédita. Publica en La Montaña, diario socialista dirigido por Leopoldo Lugones y José Ingenieros. En 1898 recibe su diploma de abogado. Al año siguiente se casa con Elena de Obieta, con quien tendrá cuatro hijos.

Publica en 1904 algunos poemas en la revista Martín Fierro (que no hay que confundir con revista vanguardista del mismo nombre publicada durante los años 20 y en la que tendrá un papel muy activo). En 1910 obtiene el cargo de Fiscal en el Juzgado Letrado de la ciudad de Posadas, en la provincia de Misiones, que desempeña durante algunos años.

En 1920 muere su esposa. Los hijos quedan al cuidado de abuelos y tías. Abandona la profesión de abogado. Al volver Jorge Luis Borges de Europa en 1921, redescubre a Macedonio, con quien comienza una prolongada amistad. Borges, hacia 1960, dicta-ya ciego- un breve y sustancioso prólogo para una antología de Macedonio. Allí se nos dice que ninguna persona lo impresionó tanto como él. Hombre que no se cansaba de ocultar, antes que mostrar, su inteligencia proverbial. Macedonio prefería el tono de consulta modesta antes que el dictamen pontificador. Su tono habitual era el del ánimo perplejo. Lo caracterizaba la veneración de Cervantes, una cierta divinidad, para él. Detestaba todo aparato erudito, que entendía como una manera de eludir el pensamiento personal. De esta manera su actividad mental era incesante. Vivía desinteresado de las críticas ajenas, de confirmaciones o refutaciones exteriores. Con desparpajo y no cuestionada generosidad, atribuía su propia inteligencia a todos los hombres. Poseía la veneración supersticiosa de todo lo argentino. Y ejecutaba, en grado eminente, el arte de la soledad, y de la inacción. Sin hacer absolutamente nada, era capaz de permanecer solo, por horas. Pensar -no escribir- era su devota tarea. Aunque también solía, en la soledad de su pieza, o en la turbulencia de un café, abarrotar cuartillas en caligrafía minuciosa. Empero, no le asignaba valor a su palabra escrita. Dos temores lo atravesaban: el del dolor y el de la muerte. Borges conjetura que para eludir este último postuló la metafísica inexistencia del yo. En lo que concierne a la literatura, le importaba menos que el pensamiento y la publicación le era más indiferente que la literatura. Así, su vocación fundamental era la contemplativa y la persecución del desciframiento del misterio filosófico del universo.

En 1928 se edita No toda es vigilia la de los ojos abiertos, a instancias de Raúl Scalabrini Ortiz y Leopoldo Marechal. Publica al año siguiente Papeles de recienvenido. Durante este período, se preocupa por crear expectativas respecto a la posible aparición de la novela Museo de la Novela de la Eterna. En 1938 publica "Novela de Eterna" y la Niña del dolor, la "Dulce-persona" de un amor que no fue sabido, anticipación de Museo de la Novela de la Eterna.

Tres años más tarde publica en Chile Una novela que comienza.

En 1944 se publica una nueva edición de Papeles de recienvenido. En 1947, Macedonio se instala en la casa de su hijo Adolfo, donde residirá hasta su muerte.


————
Actualizado (agosto/2018)

Re: Macedonio Fernández

Publicado: 22 Jul 2010 13:19
por sergio,
Ni idea,
sólo he entrado por "Macedonio" :oops:


:mrgreen:

Re: Macedonio Fernández

Publicado: 22 Jul 2010 13:22
por Lifen
sergio, escribió:Ni idea,
sólo he entrado por "Macedonio" :oops:


:mrgreen:

Jejejeje, igualito que yo. :mrgreen: :mrgreen:

Lo siento Murke.

Re: Macedonio Fernández

Publicado: 22 Jul 2010 13:34
por Murke
Me parece a mí que no voy a coger esta asignatura... :lol:

Re: Macedonio Fernández

Publicado: 24 Jul 2010 08:55
por fresa_charly
Cuando vi el nombre del autor, pensé que era alguna broma... hasta que vi que lo habías abierto tú, Murke y entonces me di cuenta de que tenía que ser un autor real... a pesar del nombre :wink:

siento no poder ayudarte, porque es la primera vez que oigo hablar de él, pero por si te sirve, en Hansi (arriba, a la derecha) tienen algunas obras de él y lo que parece un estudio sobre él.

Y, si al final decides cursar la asignatura, ya nos vas contando más cosas suyas :D

Re: Macedonio Fernández

Publicado: 24 Jul 2010 16:38
por Murke
Gracias por la confianza :lengua:
No, si ya he decidido no hacerla. Una persona del foro me ha quitado la idea de la cabeza :lol: . Quizá lo leeré algún día, pero visto el éxito del hilo, creo que dedicarle una asignatura completa a una de sus obras sería exagerado :roll:

Re: Macedonio Fernández

Publicado: 25 Ene 2011 14:57
por Jack Skellington
Me he bajado un par de libros suyos ("Teorías" y "Papeles de Recienvenido") pero antes quiero ojear un ensayo de un tal García German para saber a qué atenerme, no vaya a espantarme la ignorancia (me refiero a la mía). Por el camino que conduce a Macedonio me encontrado también con un documental conducido por... redoble de tambor... Ricardo Piglia.


Edito:

A Macedonio lo conocí el año pasado por casualidad porque me encantaba la pinta de loco que tenía y un amigo quiso que fuese su abuelo y otro amigo no le dejó y uno acabó muerto y el otro desaparecido. Han pasado unos meses y el amigo muerto ahora está desaparecido y el desaparecido parece estar haciéndose el muerto. Es una larga historia. El caso es que Piglia está realmente pesado con él hasta el punto de contagiar a los demás. A mi, por ejemplo. Y lo que dije arriba es cierto. Este mediodía empecé a leer al tal García German pero me pareció un coñazo, claro que yo estaba sin comer ni nada. Superado el prólogo no me quedaron ganas de mas. Luego me puse a escribir en mi blog pero no me salía nada bonito y me puse a leer "Los papeles de Recienvenido" de Macedonio y tampoco me enteraba. Pero en esto que debió hacerme efecto el café y desperté y repentinamente (cosas de la cafeína, ya digo) Macedonio era divertidísimo, pero de obligada lectura lenta o las idea se escapan por el colador que es mi cabeza.

Cita:
Un instante, querido lector: por ahora no escribo nada. Estoy callado para meditar acerca de un telegrama que leo en "La Prensa" y que me asegura no haber sido destruida por la explosión la ciudad próspera y antigua de Muchagente -Vielemenschen-, sino levemente dañada y tan poco que si hubiera explosiones de gigantescos arsenales que mejo¬raran las casas de las ciudades, ésta sería una. Hace tres días la ciudad voló; a la tarde ya la mitad había reaparecido y con la otra mitad o dos mitades más que se encontraron intactas ayer, resulta que el ciento por ciento de las cuatro cuartas partes gozan del orden restablecido y hoy tiene más mitades que antes. Los muertos por la explosión tienen de nuevo donde vivir y creo que hasta hay dos casas más: quizá una para mí y otra para el corresponsal de los telegramas. Yo no voy a viajar fuera de mi domicilio para ir a una ciudad de gran explosión postergada, cuando en este momento me avisan que está servido el desayuno. Viajar: uno está expuesto a hablar idiomas que no sabe, por no estar callado en alemán, que tampoco lo sé hacer. Además recibí una notificación del Ministerio de Policía recomendándome no ir al país para no aumentarla disminución de alimentos que abunda en toda la nación, Yo iba a contestar al Ministerio interpelante que no podía reinar el hambre en Alemania porque como república que era -según se advertía por la orientación de las calles y la costumbre de que los habitantes de las casas las ocupen por dentro-, ninguna entidad puede reinar en ella.


Macedonio, según Piglia, es el "maestro" de Borges (que aseguraba que era mejor escucharle que leerle, pero Borges debía ser también rarito de coj****) y dice también Piglia (porque Piglia menos callarse lo que quieras) que leer a Gombrowicz hace posible leer (entendiendo) a Macedonio. Esto fue determinante en mi vida de ayer.

Otro cita, por amenizar el discurso:

Soy de un temperamento tan instructivo que no puedo dejar de informaros que todos los pueblos existentes -los inexistentes son malsanos- deben tener una estatua del inventor de los lados derecho e izquierdo y los de revés y anverso, distinción ésta que sólo los agujeros escurren.


Luego, también (voy escribiendo sobre la marcha porque dicen que Macedonio practicaba la piensoescritura, técnica artística esta que no necesita presentación) se pone un poco surrealista, del tipo "diálogo de besugos" de los tebeos de brugera de hace treinta años:

El accidente de Recienvenido

-Me di contra la vereda.
-¿En defensa propia? -indagó el agente.
-No, en ofensa propia: yo mismo me he descargado la vereda en la frente.
-La comisa de la vereda -apuntó un reportero- le cayó sobre el rostro a nivel de la tercera circunvolución izquierda, asiento de la palabra...
-Y del periodismo -insinuó el accidentado.
-Que ha recobrado en este momento. -Y sigue redactando el periodista: -El artesonado de la acera...
-No se culpe a nadie, propongo... -No, eso es para suicidarse.
-De mi pronta mejoría, quería decir. Ruego al señor reportero que figure algo en la noticia de "decúbito dorsal".
-No hay necesidad: los operarios tipógrafos lo ponen siempre. O si no, ponen: "base del cráneo".
-¿Se me dirá si me puedo levantar sin deslucir la noticia de un suicidio?
-¿Iban mal sus negocios?
-Nada de eso: la única dificultad ha sido el cordón de la vereda.
-¿Puedo anotar oposición de familia a su noviazgo?


Y luego ya nada mas. Me callo porque tengo mucho que hacer y no puedo pasar la tarde de instrucción. Lo que si he notado es que me han cambiado algo los mecanismos del cerebro y pienso raro pero igual se me pasa esta noche con alguna cita de Reverte.