Diarios (1660-1669) - Samuel Pepys

En principio incluye biografías, autoayuda, libros de viajes, arte y otros que no sean ensayos o de divulgación.

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mínimus
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Diarios (1660-1669) - Samuel Pepys

Mensaje por mínimus » 06 Jul 2008 10:16

¡Atención!, en este foro tan bien dotado, faltaba el "Diario" de Pepys...

Samuel Pepys vivió entre 1633 y 1703 en el London de la época. Era un funcionario de la Marina Real, educado en CAMBRIDGE, que llegó a cierto éxito en su vida pública (llegó a ser lo que hoy llamaríamos Ministro de Marina).

Nada especial, pero entre 1660 y 1669 llevó, como muchos caballeros y damas de la época, un diario.


Nada especial tampoco. Ni tampoco es tan especial que lo escribiera sólo para sí mismo, en un lenguaje cifrado que sólo pudo descifrarse en 1820.

Y he aquí la sorpresa, porque lo que Pepys escribió sólo para sí mismo (dejó de hacerlo cuando los problemas en su vista se lo impidieron) fueron sus mismos pensamientos, sin excluir nada. Nos encontramos con un milagroso azar que nos permite viajar por el tiempo al cerebro de un burguesón ambicioso, vitalista, inteligente, culto, muy curioso y un poco sinvergüenza, en pleno siglo XVII. Es parecido a pasearse por las ruinas de Pompeya, sólo que más emocionalmente intenso.

Es todavía joven cuando empieza a escribirlo. Aunque hijo de un sastre, está emparentado con sir Edward Montagu (gran almirante Lord Sándwich) que lo enchufa de alto funcionario. Acaba de casarse con una chica joven y guapa y…

“…aunque se me cree rico, en realidad soy pobre, no poseo otros bienes de fortuna que los muebles de mi casa y mi puesto, que por ahora es bastante seguro. Mister Downing, director de Impuestos, es mi jefe”

Antes ha mencionado que vive con su esposa y una sirvienta.

“Hoy por primera vez me he puesto un traje de seda, el primero que tengo en mi vida…”

Unos meses después leemos

"Me considero rico en trescientas libras, todo mi mobiliario y las deudas pagadas”

Y unos pocos años más tarde:

"Mi fortuna asciende a más de tres mil seiscientas libras, no quepo en sí de gozo y alabo a Dios por favorecerme"

Y ya cuenta con cuatro sirvientes en la casa, y va a comprarse un coche de caballos, y aspira a que lo hagan miembro del Parlamento...
Pero:

“Volví a casa, desalentado, pues la noticia es exacta: los holandeses han quebrado la cadena que defiende el puerto y quemado nuestros barcos. En verdad tengo tanto miedo de que el reino se pierda que, desde esta noche, he resuelto decidir con mi padre y mi esposa qué haremos con nuestro dinero . Dios nos proteja. Habrá revueltas y es posible que haya violencias conra la oficina y contra nosotros, podrían señalarnos como responsables. Dios es testigo de que he cumplido con mi deber. Llevé a mi padre y a mi esposa a mi habitación, y les expuse la situación. Resolvimos enterrar el dinero en el campo. Me acosté lleno de ansiedad y no pude dormir en toda la noche”

Lo cual es consecuencia de hacer dinero. Finalmente nos reímos un poco de él porque su esposa y su padre han olvidado dónde enterraron el dinero. El pobre Pepys queda hecho un asco cavando por todo el jardín de la casa y rebuscando sus libras de oro...

Pero a Pepys no sólo le interesa su carrera de funcionario, los sucesos políticos y los chismes de la corte del rey Charles II (aquel tan mujeriego). Él también tiene sus pecadillos...

“Esta noche me fastidié mucho al enterarme que Betty, la criada de Lord Sancwich, había dejado la casa desde ayer. Yo me había forjado ciertas ilusiones viéndola tan bonita. También mi propia sirvienta enciende mi deseo, pero no me atrevo a proponerle nada pues temo que sea honesta y se lo diga a mi esposa”

Tiene, además, típicas fantasías de cortesano de tercera fila:

“Después de cenar, toqué la viola. Luego me acosté, imaginando a la reina en mis brazos”

Pero no todo son fantasías y deseos reprimidos

“Le dije a mi mujer que debía ir a Depford, pero en realidad fui a Westminster en busca de la señora Lane. Hice con ella lo que quería, excepto lo principal, en lo que no consintió. Dios sea alabado. Si la gracia de Dios me acompaña no volveré a las andadas mientras viva. En casa encontré a mi mujer trabajando. Mi corazón se desgarra cuando pienso que engaño a una criatura tan buena. Estoy resuelto a no recomenzar“

Viviendo en la época del puritanismo, se comprende que vea vicios reprimibles por todas partes

“Soy muy feliz y me parece que merced a mi actual temperancia, desde que formulé mis votos contra el vino y el teatro, de lo cual resulta que me dedico enteramente a mis negocios.”


Pero qué va... y menos todavía a medida que asciende en su carrera funcionarial

“Día del señor. A nuestra iglesia. Entré en Saint Dunstan, donde escuché un buen sermón. La joven a mi lado era muy bella, de postura modesta, cuya mano y cintura hice por tocar, pero ella no quería y se alejaba más y más. Por último percibí que buscaba alfileres con los que pincharme si volvía a tocarla. Me abstuve, pues, contento de haber descubierto su intención”

Menos mal, por esta vez evitó el escándalo. Sin embargo, no siempre lo va a conseguir...

Además, en su vida de funcionario no faltan las oportunidades de golfería. Por un lado, beneficiarse a las esposas de quienes aspiran a un puesto de trabajo, pero también...

“El capitan Grove me entregó una carta. Reconocí al tacto que era un regalo por agradecerme la plaza que le procuré en la flota de Tánger. En la oficina, la abrí con cuidado de no mirar hasta que todo hubiera caído a fin de poder afirmar que no vi dinero en la carta, en caso de que se me interrogara. Había una pieza de oro y cuatro libras.”

También le torturan los celos...

“Llego a la conclusión de que hay algo entre ese hombre y mi mujer. Esto me trastorna hasta tal límite que mientras escribo estas líneas no sé lo que hago. Dios quiera que me equivoque, pero sufro los tormentos del infierno. Los celos me dominan tanto que me deslicé por todas las habitaciones buscando inicios de alguna cama deshecha”

Pero su mujer es muy honesta. Y eso que acabará enterándose de que su mismo protector Lord Sandwich se la quiso beneficiar...

Pero en Pepys hay también lugar para muchos otros intereses. Algunos, de gran lirismo, como éste, durante un viaje recreativo por el campo:

“Vimos a un pastor con su hijito, a quien, lejos de toda residencia y del mundo, leía la Biblia. Pedí al pequeño que leyera y lo hizo, en el tono forzado propio de los niños. Fue algo muy lindo y le dí unas monedas. Después hablé con el padre. Se regocijó de que me hubiese agradado el pequeño y bendijo a Dios por habérselo dado como hijo. Presentaba verdaderamente el aspecto de un patriarca y evocó en mi espíritu épocas primitivas. Dos horas después, aún seguía pensando sobre ello”

Noticias sobre lejanos países:

“Moscú es una ciudad grande pero la población escasa comparada con la nuestra y las casas son pobres y miserables. Incluso el emperador vive en una casa de madera. En invierno nadie sale y todos se limitan a beber. Algunos juegan al ajedrez. Muy poca gente instruida. Sólo el primer ministro habla latín algunas veces. Las mujeres viven casi como esclavas…”

sobre España:

"Los jóvenes se conocen en las iglesias y se cortejan dando serenatas. En la Corte del Rey nunca se dan fiestas ni bailes, es como un claustro"

Y esta observación, a raíz de un violento incidentes entre diplomáticos españoles y franceses en London:

“Es preciso declararlo: amamos a los españoles y odiamos a los franceses”


Curiosidades exóticas recién llegadas a London:

”Fui a buscar una taza de té (es una bebida china) que bebí por primera vez…”

La ciencia:
“Regresé a casa leyendo el libro de Boyle sobre los colores”

(Falta un poco para Newton, pero ya está Boyle)

Inquietantes preocupaciones:

“Discutimos acerca de la naturaleza del espíritu. ¿Puede reanimar un cadáver? Lord Sandwich, muy escéptico, lo mismo en cuanto a las apariciones del diablo que se comentan ahora. Dicen que lo han visto tocando un tambor…”

Espectáculos públicos lamentables:

“fui a Charing Croos a ver ahorcar, arrastrar y descuartizar al general Harrison. Mostraba el mejor humor que puede mostrar un hombre en semejantes circunstancias. Lo cortaron en pedazos y su corazón y su cabeza fueron exhibidos. El pueblo dio grands gritos de júbilo. La suerte ha querido que haya visto decapitar al rey y ahora verter la primera sangre para vengarlo.”

Divertidas circunstancias a las que lleva la curiosidad:

“Regresando en coche, me detuve en mi librería, donde vi un libro francés que cuento con hacer traducir a mi mujer “”La escuela de las mujeres”, pero después de echarle una ojeada comprobé que es la obra más licenciosa e impúdica que existe, pero que “La putana errante”. Así, pues, tuve vergüenza de leerlo y no lo adquirí.”

Pero unos días más tarde:

“Me quedé en la librería una hora y compré ese insolente libro La escuela de las mujeres, firmemente decidido a quemarlo una vez leído, para que no figure en la lista de mis libros ni pueda deshonrar mi biblioteca, si alguien llegara a encontrarlo allí”

y...

“Es una obra muy licenciosa, pero no es malo, para un hombre serio, hojearla y aprender a conocer la infamia del mundo. En el almuerzo vinieron varios amigos. Nos quedamos toda la tarde cantando y bebimos hasta la noche. Tras su partida, subí a mi habitación a releer “La escuela de las mujeres”

Nos quedamos sin saber si lo quemó o no...

En cualquier caso, el teatro le encanta, y lo contempla con sus propios gustos, sin prejuicios, ya que

“Asistí a “Sueño de una noche de verano”, de Shakespeare. Es la pieza más insípida y ridícula que existe”

Lo que hoy sería blasfemia...

En fin, yo lo he pasado estupendamente con el Diario de Pepys.

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Re: El Diario - Samuel Pepys

Mensaje por Arden » 29 Nov 2008 00:01

Imagen

Siempre he oído decir que este libro es imprescindible para entender y conocer la Inglaterra de la época, no pierdo la esperanza de leerlo algún día, aunque hace unos días leí un comentario de Wilde que no era amable precisamente.

Wilde dijo en su libro El crítico como artista:

El pobre, tonto y engreído señor secretario Pepys se ha abierto paso con su cháchara hasta el círculo de los inmortales.
Nadie nos oye de Nando López. Los errantes de Olga Tokarczuk. El mar de color de vino de Leonardo Sciascia.

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Re: El Diario - Samuel Pepys

Mensaje por natura » 07 Jul 2014 11:22

Hoy mismo sale a la venta una nueva edición de estos Diarios :lista:

Diarios (1660-1669)
Imagen


Prólogo de Paul Renard
Traducción de Norah Lacoste y Victoria León
Encuadernación: Tapa blanda
Nº de páginas: 564
Editorial: Renacimiento, Biblioteca de la Memoria, Serie Menor, nº 19
ISBN: 9788484729860

24€
Leer a Pepys es mirar el siglo XVII inglés como a través del ojo de una cerradura. Pepys, miembro del Parlamento y Secretario del Almirantazgo, uno de los principales responsables de que su país alcanzase la supremacía naval, habla con total sinceridad, gracias al uso de un sistema encriptado, lo mismo de su vida más íntima, que del Gobierno, la Corte y el Londres de su tiempo. Gracias a sus virtudes, Pepys nos hace vivir con toda naturalidad los grandes acontecimientos de su tiempo, la terrible peste de Londres o el incendio de la ciudad; y son sus defectos y vicios los que nos revelan la vida íntima de Carlos I, las costumbres pintorescas y licenciosas de la Corte, las intrigas palaciegas o la cantidad de platos que ofrecía un menú de la época.
Editorial Renacimiento
Las memorias y diarios más o menos íntimos constituyen todo un género en la literatura inglesa (mucho más rica en este sentido que la española e incluso que cualquier otra literatura). Entre este riquísimo acervo destacan, singularmente, la biografía de Johnson escrita por Boswell y los diarios de Samuel Pepys (Londres, 163 3-1703), de los que presentamos ahora una amplia selección[...] En estos Diarios aparece a menudo España (Pepys conocía la lengua española y una importante parte de su biblioteca estaba formada por libros en castellano), la potencia declinante en ese momento histórico. Para esta nueva edición, la tercera publicada por Renacimiento, hemos añadido 150 páginas, espigadas a lo largo de los diez años que abarca el diario, que tratan sucesos a menudo relacionados con nuestro país; gracias a eso, la reedición de este volumen, hacía ya tiempo agotado, adquiere carácter de auténtica novedad.
Casa del Libro
MC Conmemorativo del Centenario de la muerte de Benito Pérez Galdós
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Re: El Diario - Samuel Pepys

Mensaje por Arden » 07 Jul 2014 15:22

Mi duda es sobre qué edición comprar, porque por lo que veo está la de Renacimiento, que ahora ha aumentado en tamaño, y la de Espasa, que sigue siendo más larga. No sé qué criterios se han utilizado para la selección ni he visto artículos que comparen.

En fin, tendré que pasar por la librería y echar un vistazo.
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Re: El Diario - Samuel Pepys

Mensaje por madison » 07 Jul 2014 16:06

La pinta es estupendísima!!

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